Una vía verde para bicis conectará La Pobla y el congosto de Collegats
Aprovechará la antigua N-260 en un tramo entre túneles y contempla una inversión de 440.000 euros. Dará continuidad al carril hasta Tremp, y prevé recibir unos 9.000 ciclistas al año

Se aprovechará la antigua calzada de la N-260 en un tramo entre los túneles actuales.
La Pobla de Segur quiere convertir el congosto de Collegats en un nuevo eje cicloturístico y de paseo a orillas del Noguera Pallaresa. Promueve una vía verde que aprovechará los tramos en desuso de la antigua N-260 (Eix Pirinec) y conectará el casco urbano con uno de los parajes más emblemáticos del Jussà.
La vía verde estará equipada con un carril bici entre el desfiladero y el núcleo urbano, utilizando la antigua calzada de la carretera nacional, junto a los túneles actuales. En el ámbito central, entre los accesos de ambos túneles, “no existe una plataforma adecuada para las bicicletas”, por lo que se proyecta una nueva franja paralela a la carretera y al río que garantice la continuidad del itinerario sin interrupciones en el trazado.
El proyecto define el carril bici como un eje ciclista entre La Pobla y Gerri de la Sal que deberá actuar como columna vertebral del valle. Además, dará continuidad al carril bici existente entre La Pobla de Segur y Tremp, y se integrará en la red de itinerarios ciclistas interurbanos de la zona de La Pobla, Gerri de la Sal y Sort. Se estima una demanda potencial de entre 8.000 y 14.000 usuarios anuales de bicicletas.
El alcalde de La Pobla, Marc Baró, apuntó que la intervención se ha diseñado en tres fases y que el ayuntamiento ya acordó destinar remanentes de otras actuaciones vinculadas a los fondos Next Generation, como los puntos de recarga de e-bikes, el plan de acogida digital al visitante o mejoras de eficiencia energética en el Parc dels Raiers, situando la inversión municipal en unos 440.000 euros. Baró concretó que se ejecutará la fase que permitirá unir las vías entre los dos túneles, “en un tramo que actualmente no es transitable ni en bici ni a pie”, y que más adelante se ejecutará una tercera actuación.
En el tramo donde no existe plataforma, la solución adoptada pasa por construir una nueva franja para bicis por debajo del nivel de la carretera, entre la N-260 y el talud hacia el río, para evitar interferencias con el tráfico rodado. Allí donde hay más espacio libre, está prevista una plataforma de 4 metros de ancho que permitirá la convivencia segura entre peatones y ciclistas, protegida hacia el río con una barandilla de madera que tendrá más de un metro de altura.