‘El último mensaje’, una novela para superar una infancia difícil
De Pol Miret, de 15 años, se venderá en Cervià y El Cogul en abril por Sant Jordi

Pol Miret junto a su abuela materna, Mari. - P.M.
El último mensaje es el título de la primera novela del joven autor de 15 años Pol Miret, de Cervià, que ha encontrado en la literatura una vía de escape a una difícil infancia y primera juventud. Está dedicado a su madre, fallecida a los 30 años de forma súbita, “el pasado día 5 hizo cuatro años”, recuerda Pol, tras un ataque de epilepsia, una enfermedad que él también padece “pero que tengo controlada con la medicación”. Ahora está bajo la tutela de su abuela materna, Mari, una mujer luchadora muy conocida tanto en Cervià como en El Cogul, con la que Pol quería crecer. De hecho, tanto el ayuntamiento de El Cogul como el de Cervià venderán el libro en sus respectivos estands en la Diada de Sant Jordi del próximo 23 de abril, según han confirmado.
El libro que ha autoeditado en Amazon cuesta 15,53 euros y en cien páginas cuenta la historia de un muchacho que recibe mensajes por el teléfono móvil y, a través de varias pistas, acabará descubriendo quién es el autor de los textos. La novela vio la luz el lunes “y ya ha tenido muchas visualizaciones, tres personas la han comprado y creo que esta semana llegaré a los diez compradores”, un buen balance, asegura. La novela se imprime bajo demanda.
El joven novelista asegura que escribir “era una afición que siempre había tenido en mente y un día, acabado el curso en el instituto, comencé a desarrollar la trama. Siempre había pensado en ello y un día me decidí y salió este libro que no está inspirado para nada en mi vida, sino que es totalmente ficción”. Es más, asegura que está preparando una trilogía dirigida a un público joven donde las nuevas tecnologías y las redes sociales también tendrá una importancia relevante, indicó.
Pol estudia tercero de ESO en la Escola Joan XXIII de Les Borges Blanques. “Voy un curso retrasado porque tuve que repetir, pero estoy muy a gusto”. Sus compañeros de clase ya se han enterado de su pasión por la escritura y “algunos me han dicho que comprarán el libro, otros lo han comprado ya. Estoy contento”. “No sé si seré escritor. Después de acabar la ESO haré un ciclo formativo, todavía no sé cuál, alguna cosa técnica. No contemplo ir a la Univerisidad, pero seguiré escribiendo porque es como una terapia”.
“Ahora me encuentro bien en Cervià de Les Garrigues, aquí he encontrado el camino, con mi abuela”, dice. Tras la muerte de su madre, Pol vivió en Almacelles con su padre, “pero allí yo no me encontraba bien”. Tras lograr la custodia, “me mudé con mi abuela, que es lo que quería. Las relaciones familiares, antes un poco tensas, ahora están bien, hablamos e incluso me hacen publicidad del libro”, comenta un Pol ilusionado.