Un pueblo de Lleida abrirá una carnicería municipal: tendrá de momento un empleado pero prevé más
Con ayudas del Fondo de Transición Nuclear. La localidad tenía dos carnicerías que cerraron hace cinco años, ya que sus responsables se jubilaron y no encontraron relevo

La alcaldesa, Jennifer Nadal, delante del almacén que se remodelará como obrador y tienda. - SEGRE
El ayuntamiento de Almatret abrirá una carnicería municipal a primeros del próximo año y con este fin transformarà un almacén ahora en desuso en un obrador cárnico y una tienda para la venta de productos derivados, según explicó la alcaldesa, Jennifer Nadal. Lo hará con la ayuda que consiguió hace dos años del Fondo de Transición Nuclear por la proximidad a Ascó, que asciende a 140.000 euros. Según la primera edil, “la previsión es licitar la obra en verano para la remodelación integral del edificio y a finales de año hacer la adjudicación del servicio del que se encargará una persona, aunque no se descarta que la plantilla pueda ampliarse en un futuro”. La superficie del almacén es de 100 metros cuadrados.
Nadal indicó que la localidad tenía dos carnicerías que cerraron hace cinco años, ya que sus responsables se jubilaron y no encontraron relevo para mantener los establecimientos. Esto obliga a los vecinos, sobre todo a los más mayores, a tener que encargar las compras a sus familiares, o bien a desplazarse a Lleida o a Maials, o comprar online, puntualizó.
Mataderos móviles
También hace cinco años se cerró el matadero local, lo que supuso un varapalo para la economía local. “No obstante, hemos hablado con la Diputación para poder hacer uso de mataderos móviles como una posible salida para que el obrador tenga garantizada la materia prima”, indicó Nadal. En la localidad hay un gran número de granjas con unas 30.000 cabezas de ganado porcino, vacuno, bovino y caprino, aunque el obrador se centraría en productos derivados del vacuno y de la cabra. “De esta forma, cerraríamos el círculo de producción, elaboración y venta en el mismo pueblo, lo que supondría un impulso importante a la economía local”, remarcó. El cierre, tanto de las dos carnicerías como del matadero, supuso un retroceso para la economía local “porque las dos carnicerías tenían, además de clientela fija, una vía de abastecimiento garantizada. Eso es lo que queremos recuperar y, por esta razón, cuando plantearon las bases de proyectos a financiar con el Fondo de Transición Nuclear, no lo pensamos dos veces y nos decantamos por proyectos que crearan puestos de trabajo frente a las iniciativas para impulsar las energías alternativas”, ya que Almatret es pionero en este campo.