DEMOGRAFÍA
En Lleida hay casi cien pueblos que tienen un solo habitante, el triple que hace 20 años
El INE contabiliza 94 pueblos y núcleos de la provincia en los que solo vive una persona, frente a las 29 que existían hace dos décadas. El Pirineo concentra tres cuartas partes de estas localidades. Eloi Renau vive solo en Àrreu, en el municipio de Alt Àneu

Eloi Renau, de 58 años y natural de Barcelona, tiene un taller de madera decorativa y artesanal. - EDGAR ALDANA
La despoblación se confirma cada día que pasa como uno de los mayores reto demográficos de Lleida, y las cifras corroboran un desafío que pone en jaque a muchos pueblos. El Instituto Nacional de Estadística (INE) lo ratifica con las cifras del Nomenclátor publicadas en enero, que contienen la relación detallada de las entidades y núcleos de población existentes en cada municipio. Según esos datos, en Lleida hay 94 localidades en las que solo vive un vecino, lo que triplica una circunstancia que en 2008 solo afectaba a 29 poblaciones de toda la provincia.
Las tres comarcas más afectadas son del Pirineo de Lleida: el Pallars Jussà suma 27 núcleos o diseminados con solo un vecino, mientras que el Sobirà y el Alt Urgell se contabilizan 20 y 19 localidades respectivamente.
Pero esta circunstancia no solo afecta a la montaña. En el llano también hay 23 localidades con solo un vecino, según el INE: 11 en la Segarra, 8 en la Noguera y el resto se reparten entre el Segrià (1), el Urgell (3) y el Solsonès (1).
Cabe recordar, sin embargo, que esta estadística se obtiene con la actualización del padrón los núcleos y entidades de población que los ayuntamientos llevan a cabo en sus municipios, por lo que en algunos casos no reflejan los residentes que no están censados o, por el contrario, contabilizan la existencia de vecinos que ya no viven allí.
La Covid convirtió a Lleida en un refugio en 2020 y atrajo a cientos de nuevos residentes que se instalaron en municipios rurales huyendo del riesgo de contagio más elevado de las ciudades. Pero la pandemia global tampoco pudo frenar la despoblación: la mitad de las localidades que ganaron vecinos con la emergencia sanitaria los perdieron dos años después, y en algunas la población incluso cayó por debajo de las cifras previas a la emergencia sanitaria.
Eloi Renau vive solo en Àrreu, en el municipio de Alt Àneu: “Me gustaría tener vecinos, pero no me siento aislado del mundo”
Eloi Renau vive solo en Àrreu (Alt Àneu) desde 2019, donde trabaja en un taller de madera decorativa y artesanal en el que hace sus propias creaciones, restaura piezas antiguas, y fabrica mesas y sillas “con madera de kilómetro cero”. Este barcelonés de 58 años visitó el pueblo por primera vez en 1994 junto “a unos amigos”, pero hace seis años tuvo la oportunidad de establecerse en él. “Compré tierras, una casa y una borda” para llevar a cabo su “proyecto personal”, aunque admite que a veces “te encuentras con cosas que no tenías previstas”.
Renau explica que esta forma de vivir le permite seguir “sin deudas”, aunque reconoce que “se le está haciendo un poco largo” el hecho de “salir a la calle y no poder saludar a nadie”. Sin embargo, asegura que “no me siento aislado” del mundo exterior, porque dispone de televisión y de conexión a internet, y mantiene el contacto con amigos de otros localidades. “Si es domingo y quiero ir a hacer un vermut con un colega, cojo el coche y voy. Esterri d’Àneu está a 20 minutos”, afirma.
En este sentido, Renau explica que el gran problema de Àrreu es la pista de acceso al pueblo, que en su opinión está en malas condiciones y “necesita de un mantenimiento anual” porque, según cuenta, es el factor que provocó el abandono del pueblo. “Es el cordón umbilical que conecta Àrreu con el Pirineo”, dice.
El Pallars Jussà es la comarca más afectada
La comarca con más pueblos o núcleos con un solo habitante es el Pallars Jussà, donde hay 27 repartidos entre los municipios de Gavet de la Conca, Isona i Conca Dellà, Sant Esteve de la Sarga, Sarroca de Bellera, Senterada, Tremp, La Torre de Cabdella y Castell de Mur.
Un parque de vivienda muy deteriorado
Muchas localidades se han ido vaciando paulatinamente por las dificultades para generar actividad económica y el mal estado de muchas edificaciones, entre las que hay muchas en un estado ruinoso. El mal estado de los accesos, como en el caso de Àrreu, también han influido en la pérdida de población.
Otras 73 núcleos leridanos están completamente deshabitados
Las cifras del INE también muestran que en la provincia de Lleida hay 73 pueblos y núcleos agregados —además de 156 diseminados— que estaban completamente deshabitados a 1 de enero de 2026, una cifra que contrasta con los números recogidos en 2008, cuando se contabilizaban solamente 38 localidades vacías.
En muchos casos, estas localidades se han ido vaciando paulatinamente por escasez o la dificultad para crear actividad económica, por el mal estado de las edificaciones —que en algunos caso incluso amenazan ruina-, o por el mal estado de los caminos que permiten llegar hasta estos lugares. Cabe recordar, sin embargo, que una parte importante del parque de vivienda del Pirineo solo se habita de forma ocasional al tratarse de segundas residencias.