Un nuevo plan urbanístico en Bellver de Cerdanya potenciará las viviendas de primera residencia
El ayuntamiento busca evitar que las nuevas solo estén habitadas durante parte del año

Imagen de un edificio en obras en el pueblo. - C.SANS
Bellver de Cerdanya ha dado un nuevo paso para definir el futuro urbanístico del municipio. Ha presentado a los vecinos el avance del nuevo plan de ordenación urbanística municipal (Poum), que busca potenciar las viviendas de primera residencia en detrimento de las que se ocupan solo durante algunas épocas del año. El concejal de Urbanismo y Vía Pública, Josep Maria Roig, explicó que esto pasa por dos vías de acción. Por una parte, favorecer la construcción de pisos de protección oficial. Por otra, impulsar una tipología de viviendas “menos atractivas” para los compradores de segundas residencias.
“El perfil de vivienda que busca la persona que compra una segunda residencia es la de casas unifamiliares en terrenos rodeados de jardín y este no será el caso”, detalló Roig, quien apuntó que el nuevo POUM prevé edificios con locales comerciales en las plantas bajas. El consistorio es consciente que “no existe una fórmula legal para prohibir las segundas residencias” pero espera que impulsar pisos sociales y cambiar la tipología de viviendas permitidas permitan “apostar por un crecimiento con menor extensión de terreno”, apuntó.
El municipio, que se rige actualmente por las normas subsidiarias de hace cuatro décadas, promovió un nuevo Poum hace casi veinte años, pero nunca llegó a aprobarse.
Participación ciudadana
Publicar el avance del Poum es una fase esencial del proceso, ya que plantea los objetivos generales, propone alternativas y se abre a la participación ciudadana. Estos últimos han puesto sobre la mesa preocupaciones como la dificultad al acceso a la vivienda, el peso de las segundas residencias, la necesidad de mejorar equipamientos y transporte público, y la voluntad de preservar el carácter de los pueblos.
El avance del documento fija la previsión de necesidad de vivienda nueva para los próximos 20 años, que en este caso la sitúa en una cifra de unas 700. Sobre este punto, Roig indicó que “Las normas subsidiarias actuales disponen todavía de una capacidad potencial de 1.400 viviendas, por lo que todavía no está definida la cifra que fijaremos”. De la veintena de núcleos que tiene el municipio, Bellver y Riu de Santa Maria seran los dos que podrían crecer más.