Un palacio para el pueblo: el Palau Montcada de Seròs se ha cedido al ayuntamiento para que lo rehabilite
El recinto necesita una reforma integral por su degradación y ya se cuenta con una primera subvención de 200.000 euros para reparar el tejado y eliminar filtraciones

Las escaleras del interior del Palau Montcada, apuntaladas por la degradación del edificio. - JORDI ECEHVARRIA
Cuando uno ama mucho una cosa y busca asegurar que en el futuro seguirá allí, es mejor soltarla, desprenderte”, asegura Mercè Jové, hija de Miquel Jové, hasta enero de este año propietario del Palau Montcada. La familia lo ha cedido al ayuntamiento para su restauración y recuperación. “Somos conscientes de que si es propiedad del ayuntamiento, como entidad pública tendrá acceso a ayudas de la administración que permitirán que siga de pie”, remarcó.
Es un edificio de unos 1.000 metros de superficie y tres plantas, con numerosas dependencias y que está en desuso. “Queremos que sea de todos y por eso lo cedamos de forma gratuita, después de años de conversaciones con el ayuntamiento, que nos garantiza que el edificio, ahora en un estado muy degradado, se consolidará”, concluye Jové.
Y es voluntad del consistorio devolver al Palau Montcada su antiguo esplendor, por lo que el equipo de gobierno ha hecho una apuesta firme para recaudar fondos que permitan restaurar el edificio y convertirlo en un equipamiento cultural y social.

El Palau Montcada, en Seròs, es un edificio de grandes dimensiones que hace años que está en desuso
“Somos conscientes que revertir el deterioro después de décadas sin actuaciones profundas requiere fuertes inversiones, pero que lejos de acobardarnos ya hemos estudiado todas las opciones posibles y podemos decir que la conselleria de Cultura ha concedido una subvención del noventa por ciento del coste del plan director, valorado en unos 18.000 euros. Es un documento imprescindible para planificar las fases de restauración y poder optar a nuevas subvenciones”, indicó el ayuntamiento.
En la actualidad, un equipo de arquitectos, arqueólogos e historiadores, liderados por Núria Laplaza, de IANUA Arquitectos, trabaja en la redacción de este plan director para tenerlo listo este mismo año. Además, la conselleria ha concedido una ayuda de 200.000 euros para ejecutar la primera fase de restauración y consolidación del tejado. “En este caso, empezar las obras por el tejado es imprescindible para evitar filtraciones de agua y frenar el proceso de degradación del edificio.”

En la actualidad, un equipo de arquitectos, arqueólogos e historiadores están trabajando en un plan director para este año
“Les reuniones mantenidas con los servicios territoriales de Cultura nos permiten ser optimistas, ya que con las convocatorias anuales se podrá adelantar sin pausas en la restauración por fases del palacio,” afirmó el consistorio.
Convocatoria
Paralelamente, este año también se ha presentado solicitud a la convocatoria del 2% Cultural destinado a la restauración de edificios de alto valor patrimonial, especialmente bienes culturales de interés nacional como es el caso del Palau Montcada.
Para poder optar a todas estas ayudas, era necesario que el palacio fuera de propiedad municipal o cedido por los propietarios al municipio. Según fuentes municipales, “ha sido una cesión con una finalidad clara y generosa para que este edificio emblemático tenga un uso social, cultural y patrimonial del cual puedan disfrutar generaciones presentes y futuras, por lo que el pueblo está agradecido de una forma profunda y sincera a la familia Jové”.
Según el consistorio, la idea es hacer un centro de recepción de visitantes y turistas o una oficina de turismo, un centro de interpretación de la Cap de Pont de Seròs y del patrimonio del Baix Segre vinculado a la Guerra Civil, mientras que, en la zona del granero, la idea es hacer una sala mutifuncional para acoger exposiciones, recitales, conciertos de pequeño formato o actos institucionales.
Por otra parte, también se prevé musealizar uno de los “minipisos” de mineros que se habilitaron en el interior del palacio para poder mantener la memoria histórica del municipio.
Este palacio, que llegó a acoger al rey Felipe II, ha tenido numerosas funcionalidades a lo largo de la historia. Según Mercè Jové, además de las dependencias de la familia, ha sido prisión durante la Guerra Civil, escuela, cuartel de la Guardia Civil e incluso se habilitaron pequeñas viviendas para los mineros hasta que prácticamente quedó deshabitado a finales del siglo XX.
En la actualidad, la familia reside en Barcelona, “pero los recuerdos de infancia todos los tenemos en Seròs”, indicó.

En algunas paredes se ven pintadas de encarcelados durante la Guerra Civil