Rebaños con GPS empiezan a ahorrar ya dinero a los ganaderos
Localizan a sus animales con precisión y permiten conocer el estado físico de los que llevan geolocalizador. Confían en que la tecnología atraiga a más jóvenes hacia la ganadería

Un rebaño de ovejas pastando al pie de la sierra de Sant Gervàs, en La Torre de Tamúrcia. - PAU QUINA
“De pequeño subía al todoterreno de mi padre e íbamos a la montaña para ver si las ovejas estaban allí durmiendo. Si no las encontrábamos, ni siquiera con prismáticos, había que seguir”. Esta era, según Pau Quina, un ganadero de Tremp de 27 años, la dinámica que muchos profesionales del sector en el Pallars seguían cada día para localizar a sus rebaños mientras pastaban en libertad.
Hoy, unos cuantos años más tarde, esa búsqueda “de la aguja en un pajar” es historia. “Si tienes que ir a buscar al rebaño un día, miras el móvil y sabes exactamente dónde está y no tienes que perder el tiempo dando vueltas por aquí y por allá”, explica Arnau Pinassa, de 24 años, que trabaja en su explotación familiar.
Esa es la principal ventaja de un proyecto impulsado por el ayuntamiento de Tremp y financiado por la Diputación y el ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que permite geolocalizar a los rebaños con collares con GPS. Quina y Pinassa participan en el programa y están satisfechos aunque “haya que estar para guardar el rebaño o mientras pastan. Pero sigues ahorrando tiempo y dinero”, coinciden.
Esta no es la única ventaja del programa, explica Quina. “Los collares nos muestran el recorrido del rebaño y también indican la temperatura corporal del animal y lo que se puede mover, por lo que si ves que una oveja no se mueve, puede que esté coja o tenga fiebre”, lo que permite actuar más rápidamente.
Quina y Pinassa afirman, además, que esta tecnología “simplifica la vida” y creen que ayudará a que más jóvenes apuesten por dedicarse a la ganadería.