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Toque de honor en Os de Balaguer por Ignasi Cortés en la Trobada de Campaners
Se lo dedicó al exalcalde y cofrade que luchó por conseguir que las campanas fueran Patrimonio de la Humanidad. Reúne a más de 1.500 personas y cien campaneros

Jóvenes campaneros volteando las campanas de Os de Balaguer. - JORDI ECHEVARRÍA
Las campanas de Os de Balaguer volvieron a interpretar ayer diferentes toques de fiesta, religiosos o de alerta, como el de fuego o tormenta para “romper las nubes”, entre otros, dentro de la 38ª Trobada de Campaners que congregó a más de un centenar de campaneros y campaneras de todas las edades procedentes de Catalunya y Aran, el País Valencià, Andorra, Aragón, Extremadura, Cantabria y León. “Es la primera vez que sobrepasamos el centenar”, indicó la alcaldesa Estefanía Rufach, “pero el hecho de ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad desde 2022 ha dado mucha popularidad al encuentro”.
Cada día tiene más adeptos, como es el caso del joven Martín Tarazona de 15 años, venido de La Puebla de Castro, en Huesca, ilusionado con la llegada de este día para subir al campanario, y dice que volverá. También se multiplican las campaneras como Sílvia Morera, de Banyoles que vino hace unos años “y he tenido que regresar”. “Las campanas crean adicción”, afirma Josep Rella, de Vilac, en Aran de 78 años y asiduo a la fiesta. Tampoco se la quisieron perder los campaneros de la catedral de Tarragona o de la Vall d'en Bas. Este año el toque especial se dedicó a Ignasi Cortes, alcalde de la localidad durante doce años (1999-2011) fallecido a finales de 2025. Fue presidente de la Confraria de Campaners y encargado de velar por la entidad en los años más difíciles tras su constitución en la primera década de los 2000 y el alma histórica de la Trobada Nacional de Campaners i Carrillonistes del pueblo. Sonó al mediodía al mismo tiempo que se desplegaba una pancarta con su imagen.
Según la alcaldesa, “hacía más de 40 años que hacía sonar las campanas, verdadera alma de la trobada y el que inculcó la tradición a los jóvenes”. Según Rufach, por Os llegaron a pasar durante la mañana de ayer más de 1.500 personas, hasta el punto de que estacionar comenzó a ser un problema”, y se vendieron más de 400 tickets para la comida popular, que se celebró sobre las 14.30 horas. Por las calles se colocaron unas 40 paradas de productos de proximidad y artesanía, además de pequeñas campanas para que pudieran ser tocadas por los más pequeños. Previamente a la jornada, el sábado se celebró un congreso al que asistieron unas 35 personas para ahondar en la investigación y el estudio.
Campana para la histórica casa de Francesc Macià de Prats de Molló
La Confraria de Campaners i Carrillonistes de Catalunya también aprovechó la jornada para presentar la campana fundida expresamente para la Casa Macià de Prats de Molló. La pieza, bautizada como Vil·la Denise, será cedida próximamente a la Associació Amics de la Casa Macià para instalarla en uno de los espacios donde el president de la Generalitat Francesc Macià coordinó lo hechos históricos de 1916. Es la primera vez que la tradición campanera catalana dedica un bronce al legado de Macià dentro de un proyecto para reivindicar la recuperación de la memoria histórica y el patrimonio cultural. En anteriores jornadas se hicieron demostraciones in situ de cómo se funden y hacen las campanas.