La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia
El informe prevé a medio plazo una intensa subida de temperaturas y una mengua de la precipitación. Solo la alta montaña conservará reductos de clima alpino

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia

La aridez araña el Pirineo con 2º más de calor y un 10% menos de lluvia
El informe sobre los impactos del cambio climático en los principales cultivos de Catalunya elaborado por un grupo de expertos para la consultora Pigall plantea un escenario de vertiginoso ascenso de las temperaturas, con un ritmo superior al considerado admisible por los expertos, y de notable reducción de las precipitaciones cuyos efectos no quedan restringidos al sector agrario, aunque los mapas del estudio pronostican trazas de aridez en zonas del Alt Pirineu i Aran, sino que también van a incrementar los efectos que ya sufre la población.
Según los informes del Instituto de Salud Carlos III, en los últimos cinco años, entre 2021 y 2025, murieron en Lleida por el calor 167 personas, con una media de 33 por año con una horquilla de 23 a 51. En el lustro anterior, de 2016 a 2020, el promedio fue de 25 y la horquilla de 17 a 41. Los datos indican que el calentamiento global ya está generando, a escala local, intensos impactos en facetas como la salud pública.
Los estudios que elaboran los expertos en climatología y en salud pública apuntan más hacia un eventual recrudecimiento de esos efectos que a una hipotética atenuación.
En el caso de Lleida, cuyo territorio se divide en dos zonas climáticas, una de interior y otra de montaña, las previsiones apuntan en el llano a veranos y otoños mucho más cálidos, con calentamientos medios de 1,9º y 1,7º para el periodo 2031-2050, y subidas de 1,2º tanto en invierno como en primavera. La subida de las temperaturas va a ser superior en el Pirineo, con un empate a +1,9º en verano y subidas de 1,8º en otoño y de 1,4º en invierno.
Esos incrementos llegan después de otros de entre 0,6º y 0,9º en el llano en la segunda década del siglo y de 0,7º a 0,9º en el Pirineo. La suma, que da aumentos en medio siglo de casi 3º en verano en ambas zonas y de 1,8º y 2,1º en invierno en el llano y el Pirineo, pulverizan a escala local las alertas globales del IPPC, el panel de cambio climático de la ONU, que considera inasumible un calentamiento de 2º entre 1850 y 2100.
Los pronósticos de precipitaciones varían según la estación, con mermas del 1,1% en el llano y del 1,8% en el Pirineo en invierno y horquillas de —8,9% a —11,5% en la zona de interior y de —8,4% a —9,3% en la de montaña en el resto de estaciones.
Esa evolución del calor y las lluvias intensificará algunos procesos que ya han comenzado. En el ámbito de las temperaturas, “la zona costera cálida avanzará hacia el interior” a medida que retrocedan los regímenes de montaña, algo que será más perceptible en verano, indica el documento. Y desde la perspectiva de la humedad, anota, el régimen “mediterráneo semiárido se expandirá desde el interior hacia la costa a medida que los regímenes húmedos retrocedan notablemnete hacia altitudes más elevadas”. Se dará, añade, “un aumento sustancial del régimen térmico subtropical y una reducción drástica de los regímenes marítimos fríos y templados”, y el régimen de humedad mediterráneo semiárido será “el régimen más común en el escenario futuro”.
Cambios en el clima que afectan a la salud pública
El estudio incluye una advertencia enfocada al sector agrario pero a la que no es ajena la población humana: “La transición a condiciones más cálidas también favorecerá algunas plagas asociadas con los diferentes cultivos, lo que puede influir en la respuesta adaptativa, la viabilidad económica y la superficie productiva”. Se refiere al arraigo y la proliferacion de insectos tropicales, que son vectores de algunas enfermedades.