La nueva rotonda en el Eix Pirinenc se construirá sin desviar el tráfico
Anuncian un cambio en la planificación de los trabajos para que las afectaciones “sean mínimas”

El subdelegado visitó ayer las obras de la rotonda. - C.SANS
Las obras para construir la rotonda en el cruce del punto kilométrico 230,7 del Eix Pirinenc (N-260) a la altura de Montferrer no comportarán desviar el tráfico de vehículos. Este anuncio lo hizo ayer el subdelegado del Gobierno en Lleida, José Crespín, durante una a los trabajos que, según afirmó, “avanzan a buen ritmo”.
Crespín, que visitó las obras acompañado por la Jefa de la Unidad de Carreteras del Estado en Lleida, Carlota Vilanova, explicó que la previsión inicial era desviar la circulación de los vehículos por carreteras secundarias de los pueblos de los alrededores, una opción que finalmente ha quedado descartada. “Tenemos una carretera con un volumen de tráfico muy elevado, unos 15.000 vehículos de media diaria, y queremos minimizar al máximo la afectación”, aseguró. “Hemos modificado la planificación de los trabajos, de manera que empezaremos construyendo la parte exterior de la glorieta para luego continuar con el interior”, dijo, “Así los operarios podrán trabajar dentro mientras al circulación no queda afectada”, explicó Vilanova. La previsión es mantener los dos carriles de circulación abiertos mientras dura la construcción de la rotonda. “No podemos asegurar que no habrá pasos alternativos, pero serán mínimos”, añadió la responsable de la obra.
Seis meses
Los trabajos los ejecuta el ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible para mejorar la seguridad en la zona. Los trabajos empezaron el pasado mes de abril y hasta el momento han reordenado los suministros básicos. La obra soterrará todo el cableado eléctrico existente y mejorará las canalizaciones de agua. Las obras se alargarán 6 meses y tienen un presupuesto de 730.000 euros.
Descartan giros a la izquierda
El subdelegado descartó modificar la doble línea continua de la carretera N-260 a su paso por Castellciutat. Vecinos y empresas de la zona critican que este cambio en la señalización prohíbe hacer giros a la izquierda y obliga a vecinos, empresas y clientes a buscar el cambio de sentido unos metros más lejos.