Radar contra el exceso de velocidad en Les Borges Blanques a raíz del aumento de infracciones registradas por la Policia Local
Trànsit lo cede al ayuntamiento, que cuenta con ponerlo en marcha el próximo mes tras una campaña informativa.

La avenida Jaume I una de las vías donde se prevé instalr el radar para evitar el exceso de velocidad. - A.L.B.B.
El ayuntamiento de Les Borges trabaja para contar a primeros de julio con un radar móvil de control de la velocidad decido por Trànsit, que se situará de forma alternativa en las calles y avenidas de la capital donde los vehículos superan los límites impuestos, como el Raval de Lleida, la avenida Jaume I, el Raval del Carme, la avenida de la Sardana o la calle de la Font, entre otros.
El objetivo es garantizar la seguridad y proteger a los peatones, muy especialmente los niños y las personas mayores, en los puntos donde la velocidad que alcanzan algunos coches supone un riesgo real, según explicó la primera teniente de alcalde, Montse Casals.
Una de las primeras medidas del equipo de gobierno municipal en 2023 fue cambiar la normativa y reducir el límite de velocidad de 50 a 30 kilómetros por hora en toda la capital. “No obstante, hemos observado que hay algunos conductores, la mayoría jóvenes, que hacen caso omiso a esta recomendación y van mucho más deprisa de lo regulado para circular por el centro de la capital”, puntualizó Casals.
Indicó que ya se han registrado accidentes, el último en el paso de peatones del ayuntamiento cuando un coche a más de la velocidad permitida atropelló a una señora mayor, aunque resultó herida leve, explicó. El objetivo es pacificar el tráfico, una medida en la que ya trabajan los policías urbanos, aunque muchas veces en las zonas comerciales y de ocio se circula sin cumplir las recomendaciones.
Aunque la medida no tiene ningún objetivo recaudatorio, tras un periodo informativo, se multará a todos aquellos que rebasen los límites fijados y se aplicará el régimen sancionador estipulado por la Diputación según sean leves, graves o muy graves. La cuantía de las multas puede oscilar entre los 100 y los 600 euros, según la gravedad, y la pérdida proporcional de puntos del carnet de conducir.
El alcalde de la capital, Josep Farran, quiso incidir en que “la medida no tiene carácter recaudatorio, pero ello no quiere decir que no se pueda multar. Su principal objetivo no es recaudar, sino no hacer pedagogía, avisar e informar”, indicó.
El primer edil remarcó que ha habido vecinos que se han dirigido al consistorio para que aclaren la funcionalidad de este radar. “En este sentido, hemos hecho hincapié en que el radar es un instrumento de prevención, no se sancionará para obtener ingresos, puntualizó.
El éxito de esta campaña no se medirá por el número de sanciones, sino por la reducción de la velocidad media y de la siniestralidad”, añadió. No obstante, puntualizó que “para que la medida sea creíble y efectiva, la sanción ha de existir y se ha de aplicar cuando la infracción esté más que probada, porque sin consecuencias no hay disuasión”. Antes de multar se publicitará la campaña y cuando haya que multar se hará, dijo.