La tirolina de Boí Taüll abandera la diversificación de los resorts de esquí
Es la más larga de Catalunya, con 1.220 metros, y permite descensos individuales y en tándem

Tres personas realizan un descenso por la tirolina de Boí Taüll en su primer día de funcionamiento. - ALBA MOR/ACN
La estación de esquí de Boí Taüll, gestionada por FGC (Ferrocarrils de la Generalitat), inauguró ayer por la mañana la tirolina doble más larga de Catalunya, de más de un kilómetro de longitud y más de un 8% de desnivel.
La instalación se añade al catálogo de actividades turísticas para desestacionalizar la actividad de la estación de esquí más allá del invierno y supone una de las principales atracciones de aventura del Pirineo catalán.
La alcaldesa de la Vall de Boí, Sònia Bruguera, señaló que este tipo de iniciativas dinamizan la economía de la zona y “crean un territorio con oportunidades y de futuro”.
La nueva tirolina se inaugura un año después de poner en marcha un primer tramo de la instalación, de una longitud de 200 metros. El presidente de FGC, Carles Ruiz, la alcaldesa de La Vall de Boí y el gerente de Boí Taüll, Xavier González, inauguraron la T-1000, el segundo tramo de una primera tirolina, la T-200, instalada hace un año. Con la nueva instalación, se podrán realizar descensos individuales y en tándem de 1.220 metros de longitud.
El equipamiento está ubicado en la base de la estación, con la salida en la cota 2.037 y la llegada en la cota 1.935, desde donde un vehículo de nueve plazas vuelve a llevar a los usuarios hasta el punto de salida. El desnivel de la tirolina es de 102 metros y permite disfrutar de vistas panorámicas del paisaje del Pirineo.
El objetivo es alargar la actividad en las estaciones de esquí durante todos los meses del año. “Cuando termina la nieve, la montaña no cierra”, dijo el presidente de FGC, Carles Ruiz, quien se refirió a la desestacionalización de las actividades de invierno para “cohesionar el territorio y generar nuevas oportunidades”.