Un estudio documenta 56 fosas de la Guerra Civil y la dictadura franquista en la Cerdanya
Hasta el momento se habían documentado 9. El estudio también registra a más de 300 personas y predominen victimasde la represión franquista y soldados republicanos

Puigcerdà concentra el número más elevado de fosas
Las fosas de la Guerra Civil y la dictadura franquista documentadas en la Cerdanya eran, hasta ahora, 9. Una nueva investigación del Departamento de Justicia y Calidad Democrática ha documentado 56 y se ha podido reconstruir la muerte e inhumación de más de 300 personas, la mayoría víctimas de la represión franquista y soldados republicanos.
Los resultados del estudio, elaborado por el historiador Marc Pont Fitó e impulsado a través de la Dirección General de Memoria Democrática, se presentó este jueves por la tarde en la Sala de Convencions del Museu Cerdà de Puigcerdà. El acontecimiento era abierto a la ciudadanía.
Sobre las fosas y su tipología
Puigcerdà acumula 16 fosas; gran parte se ubican en el interior del cementerio y, en la mayoría de los casos, son sepulturas sin identificar ni señalizar. En la guerra, la capital de la comarca actuaba como un centro logístico y un punto de llegada para los refugiados, lo cual explica que sea la localidad que concentre más fosas. Lles de Cerdanya, Alp, Montellà i Martinet y Prullans son otros municipios fronterizos, con hospitales militares o vinculados a los combates de la entrada de las tropas franquistas, que acumulan un elevado número de fosas.
Once de las fosas documentadas son de la represión franquista, las más importantes se originaron en los fusilamientos masivos de Puigcerdà después de la ocupación franquista. Las fosas que tienen más víctimas identificadas son las que se vinculan con centros sanitarios. El 41% de las víctimas son soldados republicanos y se ha identificado una fosa individual con un combatiente franquista.
La investigación
El estudio aporta una visión más completa de la violencia y represión en la Cerdanya entre 1936 y los primeros años del franquismo y también reafirma el papel estratégico de la comarca y las funciones de acogida que llevaba a cabo. La investigación servirá para planificar intervenciones arqueológicas, como también dar respuesta a demandas familiares, locales y de entidades.