PATRIMONIO
La jueza da 56 semanas al MNAC para trasladar los frescos murales a Sijena
Junts y ERC rechazan la operación y el Govern anuncia que recurrirá la resolución. Reclama al Gobierno el mismo trato que con el ‘Guernica’

Dos técnicos examinando el año pasado el estado de las pinturas murales de Sijena en el MNAC. - JORDI ECHEVARRIA
El Museu Nacional d’Art de Catalunya tiene 56 semanas para trasladar a Aragón las pinturas murales de Sijena. Así lo exige la jueza de Huesca en una resolución conocida ayer y que la consellera de Cultura ya anunció que recurrirán en el plazo máximo de 5 días. Junts y ERC rechazaron el traslado y reclamaron la intervención del ministro de Cultura.
Cincuenta y seis semanas. Este es el nuevo plazo de la justicia para trasladar las pinturas murales románicas (XII-XIII) de Sijena en el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) al monasterio oscense. Así lo exige la magistrada de la plaza 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Huesca, Rocío Pilar Vargas, según anunció ayer por la mañana en rueda de prensa el gobierno de Aragón. Como ha sucedido en todo el largo litigio del arte, las noticias oficiales siempre llegan antes a la comunidad vecina. En este sentido, a media tarde la consellera de Cultura, Sònia Hernández, reaccionó anunciando que “el MNAC ejercerá su oposición vía recurso en el plazo establecido, que es de cinco días”. Junts y Esquerra Republicana rechazaron esta decisión judicial y reclamaron la intervención del ministerio de Cultura, al estilo como ha denegado en las últimas semanas la petición de traslado temporal a Euskadi del Guernica de Picasso, que se conserva en el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. El presidente de ERC, Oriol Junqueras, afirmó que “nosotros preferimos conservar el arte y no destruirlo” porque “todos los argumentos técnicos demuestran que tocar estos frescos los estropeará y los reducirá a polvo”. El portavoz de Junts, Josep Rius, calificó la resolución de “barbaridad” y criticó al ministro de Cultura, Ernest Urtasun: “Si sigue defendiendo el traslado, lo único que se demostrará es que hay una doble vara de medir sobre el traslado de obras. Si están en Madrid no se tocan, si están en Barcelona se pueden tocar. Todo es en base solo a criterios políticos”. Según el nuevo plazo judicial, los murales de Sijena deberían trasladarse a Sijena antes de la semana del 10 de mayo de 2027. La resolución es la respuesta al incidente de ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo de mayo del año pasado que ratificó la entrega de las pinturas. La jueza ha querido aclarar que establece el marco temporal más elevado posible para facilitar sin discrepancias el inicio de los trabajos para el retorno y reduce de 64 a 56 semanas el plazo solicitado por el MNAC (Aragón había pedido 28 semanas). Y lo ha hecho porque considera válidos los estudios previos sobre el estado de las pinturas que llevaron a cabo técnicos del gobierno aragonés el año pasado. De nuevo, con caso omiso a todos los informes aportados por el museo de especialistas en conservación y restauración patrimonial que desaconsejan por completo manipular las pinturas de su emplazamiento actual ante el riesgo de dañarlas de forma irreversible.
El director general de Cultura del gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, aseguró que el plazo ya “comienza a contar” y añadió que “no es el momento de más enredos”, eso sí expresando su deseo de “los mejores de los éxitos” a la Generalitat y al MNAC en el traslado del conjunto mural, para lo que les apoyarán “en todo lo necesario”, mostrándose dispuesto a trabajar “en equipo”.
“El día que llegue la 'lluvia' de fragmentos de pintura, quizás entonces la jueza de Huesca se dará cuenta de adónde la ha llevado su tozudería y se digne a parar el traslado”. Así de taxativo, y también pesimista, se mostró ayer el historiador del arte leridano Albert Velasco tras conocer la nueva interlocutoria judicial. Y es que “resulta lamentable y muy triste que tengamos que llegar a esta situación, o sea, que cuando se toquen las pinturas comiencen a verse los problemas que todos los grandes especialistas en conservación de patrimonio han pronosticado y que, por lo tanto, se dañen de forma irreversible, para que quizás la jueza atienda más a las opiniones que vienen de Catalunya y no tanto a las de Aragón”. Velasco, que el mes pasado publicó el libro Les pintures de Sixena. Un foc que encara crema, lamentó que “podría volver a darse aquella imagen de camiones llevándose arte desde el MNAC a Sijena”, como sucedió en el Museu de Lleida en 2017; “ahora parece el escenario más plausible”. Por ello, siguió reclamando –como ha hecho desde el inicio de este nuevo litigio– la intervención del ministro de Cultura, Ernest Urtasun, para que pida un informe al Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), como sí ha hecho recientemente con la reclamación vasca para trasladar el Guernica de Picasso o anteriormente con la Dama de Elche, ambas obras en Madrid e ‘intocables’ para los técnicos del IPCE. Velasco criticó la interlocutoria de la jueza que también rechaza este posible informe, “pues dice que estos técnicos dependen del ministerio de Cultura y que, como este forma parte del patronato del MNAC, podrían no ser neutrales. Es sumamente ridículo este argumento para definir a los mejores especialistas del país en conservación del patrimonio”.