LIBROS
Jaume Clotet, escritor: “¿Por qué Excalibur es más conocida que la Vilardella?”
Reivindica las leyendas y mitos catalanes en ‘L’espasa del rei’. Cierra su trilogía de ‘thriller’ histórico

Jaume Clotet, autor de ‘L’espasa del rei’, ayer en SEGRE. - AMADO FORROLLA
“Muchas veces, en presentaciones de libros y actividades culturales, he preguntado por Excalibur y todos conocen esta espada de la leyenda del rey Arturo. Sin embargo, nadie sabe nada de la Espasa Vilardella, que la leyenda cuenta que tenía poderes sobrenaturales iguales como aquella y que, además, existe, puede verse en el Museo Militar de París”.
Y por ello, el escritor, periodista e historiador barcelonés Jaume Clotet (1974) ha vestido alrededor de esta arma fantástica la trama de L’espasa del rei (Columna), la novela con la que cierra la trilogía de éxito que inició en 2024 con La Germandat de l’Àngel caigut y que siguió el año pasado con La calavera de l’apòstol. Clotet, que presentó ayer este thriller histórico en la librería La Fatal de Lleida, explicó a SEGRE que “me sabe mal que nos fijemos más en el folklore anglosajón o escandinavo, mientras que menospreciamos o infantilizamos nuestras leyendas, historias y mitos; pasa igual con los elfos, todos los conocen y, en cambio, pocos saben algo de nuestros minairons”.
Por eso también es un firme defensor de los libros de evasión y entretenimiento en catalán. Aunque en esta caso, la ‘culpa’ de la trilogía fue de su editora. “Cuando escribí La Germandat solo pensaba en aquel libro, fue la editora la que insistió en convertirlo en una trilogía. También fue un reto construir una historia con sentido y coherencia en tres entregas”. En este ‘capítulo’ final, la espada del rey, vinculada a la Casa Comtal catalana –incluso al legendario Otger Cataló–, puede ser la solución para matar al Maligno, encerrado desde la primera novela en una caja-prisión en Montserrat.
Y con un guiño al Pallars, donde tiene raíces familiares el autor, en Gerri de la Sal. “Los amigos de allí siempre me piden que salga el territorio, por eso aquí aparece un herrero de Ainet de Besan, en la Vall Ferrera”, destacó Clotet.