FÚTBOL
Un equipo sin alma
El Atlètic Lleida pierde un partido más, esta vez en el Camp d’Esports ante el Atlético Baleares por 0-1. El máximo goleador del grupo, Jaume Tovar, dio los tres puntos a los mallorquines con una gran jugada individual al inicio del segundo tiempo

Daouda Koné conduciendo por banda derecha. - INGRID SEGURA
El Atlètic Lleida sigue de lleno en la espiral negativa que le persigue en su primera andadura en la Segunda Federación. Ayer, cayó por 0-1 ante un Atlético Baleares que sin esforzarse demasiado, se llevó los tres puntos del Camp d'Esports en un duelo en el que los leridanos apenas llegaron al área rival y en el que un gran gol del 'pichichi' del grupo con once goles, Jaume Tovar, dictó sentencia. De este modo, los de Gabri suman la sexta derrota en Liga, siguen en zona de descenso, y con la losa de saber que la distancia hacia la salvación solo puede ensancharse, ya que el resto de la jornada se disputa durante el día de hoy.
El Atlético Baleares hizo valer rápidamente su condición de aspirante al ascenso y monopolizó la posesión durante los primeros minutos. Los del Segrià por su parte, se mostraban bien ordenados en defensa mientras intentaban mandar balones largos a Boris o Giovani, todos ellos sin éxito. Durante el monólogo balear, en el minuto 22 llegó el primer aviso cuando el extremo Juanmi se plantó solo en el área, pero un último mal control le impidió disparar con claridad un balón que atajó Pau Torres sin demasiadas complicaciones.
A pesar de la llegada visitante, los de Gabri no mostraban síntomas de mejora y todo el peligro que podían generar llegaba por banda derecha mediante Daouda, que ayer jugó de carrilero, de lateral y de central. Aún así, los centros del de Cervera no llegaban a buen puerto. Sin más emoción, se cerró un primer tiempo atípico para el Atlètic Lleida ya que se mostraba sólido en defensa –aspecto en el que ha flaqueado durante la temporada–, pero sin ideas en ataque, que era el punto fuerte del equipo.
Las dudas estaban en si los leridanos iban a explotar su potencial ofensivo o iban a sucumbir en defensa. Tristemente, a los cinco minutos del segundo tiempo, ocurrió lo segundo con el gol del Baleares. Lo cierto es que una vez que recibió Tovar dentro del área, solo quedó aplaudir ya que el delantero y ‘pichichi’ del grupo, sentó a dos centrales con dos amagos antes de colocar el balón por la escuadra (0-1). Un magnífico gol que volvió a condenar a un equipo castigado por los tantos en los inicios de los periodos. Aunque las musas acudieron a Tovar, el Atlètic Lleida buscaba la inspiración con Soule, que ingresó al campo en el descanso tras la lesión de Asier. Pese a las múltiples incursiones por banda derecha del maliense, los centros seguían sin encontrar destinatario, mientras que el Baleares esperaba sentanciar en un contragolpe.
De este modo, fueron pasando los minutos sin pena ni gloria y, ya con el partido roto, los visitantes tuvieron en sus pies la sentencia. Primero en el 86 cuando Morillo, sin portero, mandó arriba el pase de la muerte de Tovar y después en el 92 cuando Bejarano, dentro del área, cruzó demasiado un tiro que rozó el palo. De este modo, los tres puntos viajaron a las islas con la sensación que el Atlètic Lleida había hecho muy poco, sobre todo en ataque.