FÚTBOL
El Atlètic Lleida empata en casa ante el Espanyol B y continúa en busca de un triunfo revitalizador que le acerque a la salvación
En un primer tiempo movido, el filial empató poco después del 1-0 de Moró y Pau Torres paró un penalti en el añadido

Los jugadores del equipo leridano celebran el 1-0 de Moró. - INGRID SEGURA
El Atlètic Lleida volvió a desaprovechar otra oportunidad para acercarse a la permanencia tras conceder un empate ante el Espanyol B (1-1). Y como en muchos partidos esta temporada, el sabor que deja vuelve a ser agridulce, ya que, por un lado, los de Gabri podrían haber encarrilado el triunfo en los primeros 30 minutos si hubieran tenido un poco más de acierto, pero por el otro Pau Torres evitó el 1-2 antes del descanso atajando un penalti. Además, en el aspecto clasificatorio el punto obtenido sabe a poco, ya que, encadenando ya siete partidos sin ganar, los leridanos se encuentran a seis puntos tanto de la posición de play out como de la salvación directa, cuanto antes del partido esta estaba a siete.
El partido empezó con un susto para el Atlètic Lleida en el minuto 2. Un balón aéreo a la espalda de la defensa dejo solo a Thymos ante Pau Torres, pero el punta australiano cruzó un balón que rozó el palo. En el 23, Moró avisó con un tiro desde la frontal del área que también se perdió por poco. Cinco minutos después se evidenció que la defensa visitante no había escarmentado de la ocasión de Moró y esta vez, volviéndose a encontrar liberado en la frontal, calcó el tiro anterior pero marcando un gran gol después de que el balón impactara en el palo (1-0).
Los de Gabri habían dominado la primera media hora y debido al mal estado del césped en el centro del campo, las llegadas venían desde las bandas con Carlos Cobo y Marc Vargas, que debutó como titular, conectado arriba con Moró Sidibé y Bilal, que ofrecieron su mejor versión adueñándose del balón en cada ofensiva. Pero poco dura la alegría en casa del pobre y, cinco minutos después del gol leridano, Lluc Castell aprovechó un malentendido de los defensas para colarse entre ellos, recoger el balón y definir junto al poste (1-1).
Ya con el añadido del primer tiempo cumplido, Carlos Cobo cometió un penalti discutido tras un balón muerto en el área, en el que el fichaje invernal se quejó de que fue él quien recibió la patada del atacante. Cuando la suerte parecía haber abandonado a los de azul marino tras el 1-0, apareció Pau Torres para detener el penalti adivinándole la intención a Thymos.
Si el primer tiempo fue de idas y vueltas, los segundos 45 minutos fueron todo lo contrario. El juego empezó a concentrarse en el centro del campo con muchos duelos divididos y balones aéreos. Cuando las ocasiones de peligro parecían condenadas al ostracismo, en el 84 Ferran Gómez estuvo a punto de darle el triunfo al Espanyol B, pero no remató bien un centro solo ante la portería.
En la última jugada de partido, Bilal se encontró con un contragolpe prometedor pero no acertó a la hora de asisitr a Boris, que se quedaba en una posición muy franca. A pesar de no sumar los tres puntos, el sábado los de Gabri tienen la oportunidad de dar un golpe sobre la mesa y lograr la primera victoria a domicilio en el campo del Castellón B, rival que también se encuentra a seis puntos de los leridanos.