El juez frena el desahucio del Lleida del Camp d'Esports
El TSJC rechaza la propuesta de la Paeria para recuperar la posesión del Camp d’Esports y darle “uso común”. La sentencia avala resolver el convenio pero descarta ejecutarlo por vía judicial

El Lleida celebra con la grada de Gol Sud la victoria ante la Grama el pasado 1 de febrero. - ALEX SAMPER
El TSJC (Tribunal Superior de Justicia de Catalunya) ha rechazado la petición de la Paeria para echar del Camp d’Esports al Lleida Esportiu por la vía Contencioso Administrativa, según indica una sentencia de la Sección Quinta del tribunal a la que ha accedido SEGRE.
La sala desestima el recurso de la Paeria contra el auto del juzgado Contencioso Administrativo de Lleida que rechazó el 4 de julio, 27 días antes de que el Juzgado Mercantil del Canyeret declarara a la entidad deportiva en concurso de acreedores por insolvencia, echar a esta del complejo deportivo municipal.
Sin embargo, como era de prever en un asunto complejo en el que se entremezclan intereses y jurisdicciones, la decisión tiene algunos matices importantes.
El juzgado Contencioso había avalado, en este caso tras un recurso del Lleida Esportiu, la decisión del ayuntamiento leridano de resolver el convenio que regula la “cesión de uso” del estadio y del campo de entrenamiento Annex, y que el convenio le autorizaba a seguir utilizando hasta 2027.
Ese auto, cuya vigencia acaba de ratificar el TSJC, contenía dos pronunciamientos nucleares. Por una parte convalidaba la legalidad de la resolución del convenio, lo que habilita a la Paeria para activar la salida del Lleida Esportiu, que en principio disponía de un mes para devolver las instalaciones. Y, por otra, rechazaba la petición del ayuntamiento para ejecutar esa salida desde esa jurisdicción y por la vía de la ejecución provisional de la sentencia.
Esa negativa se basaba en que “los perjuicios” que iba a soportar la entidad deportiva en caso de hacerlo iban a ser “irreparables”, ya que “el club de fútbol no solo se nutre de los campeonatos sino también de los entrenamientos de los jugadores” y, por otro lado, la propuesta de la Paeria “no resulta suficiente para garantizar la práctica deportiva”.
La Paeria, que alega que no recuperar el Camp d’Esports resulta dañino para la hacienda municipal, propuso al TSJC medidas de “uso común” de las instalaciones para “paliar los posibles perjuicios derivados de la ejecución provisional” de la sentencia para el Lleida Esportiu y alegó que la precaria situación deportiva y económica de la entidad amenaza el mantenimiento de las instalaciones. El club opuso que está en concurso y que la propuesta municipal no garantiza su continuidad.
El TSJC zanja con argumentos jurisprudenciales el debate: la sentencia inicial, al desestimar el recurso del Lleida Esportiu y avalar la resolución por la que la Paeria resuelve el convenio, le reconoce a esta última decisión administrativa “la ejecutividad que le es propia” y no genera nada “que debiera ser objeto de ejecución”.
“Pretender que los tribunales ordenemos” a la Paeria cómo debe ejecutar su propia decisión “comportaría la invasión” de sus “potestades”, añade el tribunal, que le recuerda que siempre puede “instruir el correspondiente expediente de desahucio administrativo” para recuperar la posesión del estadio y su campo Annex.
Entre los cambios solicitados, el club reclama que el derecho de uso común especial incorpore de forma expresa un derecho preferente que le permita tener prioridad con los horarios y con la asignación de oficinas y resto de dependencias, y que esto se incluya en todos los contratos o convenios que el ayuntamiento firme con terceros.
El club propone, además, poder explotar los espacios del estadio para obtener ingresos extraordinarios, incluyendo la organización de actividades lúdicas, sociales o recreativas. Solicita el uso exclusivo de la tienda oficial y espacios anexos, así como de la zona de lavandería. En el caso del gimnasio, recuerda que los aparatos son de su titularidad y cualquier entidad que quiera utilizarlos debe abonar una cuota por hora fijada por el propio club.
En cuanto a la duración, aunque el borrador establece un plazo de cuatro años, el Lleida CF señala que la normativa sobre autorizaciones de uso común especial no fija una limitación temporal concreta, por lo que considera posible acordar un plazo superior que aporte mayor estabilidad. Asimismo, pide que, en caso de revocación por razones de interés público, se reconozca el derecho a indemnización conforme al Reglamento de Patrimonio de los Entes Locales.
El documento también detalla un plan de actuación mínima para los próximos dos años que incluye reformas en el estadio y la sustitución del césped natural del Annex por césped artificial antes del 30 de junio de 2027. Como cláusula adicional, el club propone que, si asciende a Primera RFEF durante la vigencia del acuerdo, se revise el régimen de uso para pasar a una concesión administrativa, lo que implicaría un marco jurídico distinto para la gestión del estadio.
El Lleida reclama un uso preferente y una mayor explotación del estadio
El Lleida CF ha presentado un documento de consideraciones al borrador de convenio de uso del Camp d’Esports y del campo Annex propuesto por la Paeria, en el que plantea una serie de modificaciones para reforzar su posición como usuario principal de la instalación municipal y garantizar la viabilidad de su proyecto deportivo. El club fundamenta sus propuestas en su condición de sucesor jurídico y social de la UE Lleida, subrayando la vinculación histórica con el estadio, así como el respaldo de cerca de 3.000 abonados.