FÚTBOL
Nil Sauret: “Si la cabeza no funciona, nada funciona”
El futbolista del Atlètic Lleida relata su proceso tras un parón obligado

Nil Sauret, en el último partido del Atlètic Lleida como local. - INGRID SEGURA
El centrocampista de Gerb Nil Sauret reapareció con el Atlètic Lleida hace apenas dos semanas tras dos meses de parón obligado, un tiempo que, según reconoció ha sido “el paso más difícil pero el mejor” que podía dar. El jugador quiso relatar ayer en rueda de prensa un proceso que venía gestándose desde hacía casi un año, tras atravesar una situación personal complicada, con el fallecimiento de su madre. Aunque la temporada pasada fue “idílica” en lo deportivo y el fútbol actuaba como su “medicina”, con el paso de los meses empezaron a aparecer síntomas que no identificó de inmediato. “Si la cabeza no funciona, nada funciona”, resume.
Sauret relata que, tras el verano, comenzó a notar “episodios de ansiedad y cambios de humor” que contrastaban con la alegría que sentía en el club. “Venía con una sonrisa y al llegar a casa me sentía vacío, fatigado, sin entender por qué”, explica. Durante un tiempo, alentado por un entorno favorable y por su propia inercia competitiva, pensó que “ya me pasaría”. Sin embargo, gracias al apoyo de su familia, comprendió que “no estaba tan bien como creía”.
Dar el paso de parar fue complicado. “Muchas veces normalizamos cosas que no son normales. Contra mi voluntad, pero consciente de que debía hacerlo, lo dejé todo para centrarme en mí y trabajar con profesionales”, admite. Los primeros días fueron los más duros, aunque poco a poco empezó a encontrar herramientas para entender lo que le ocurría y gestionarlo. “Dejarse ayudar y escuchar es fundamental”, subraya.
El futbolista también señala la importancia de que casos como el suyo o el del futbolista del Barça Ronald Araújo hagan visible una situación que “está a la orden del día, aunque muchas veces se oculte en el deporte profesional y en la vida”. Sobre su regreso, Sauret habla de una vuelta “idílica”. Desde el primer día se sintió “como si no hubiese parado nunca”, admitiendo que “yo hubiera vuelto mucho antes, pero tuvo que esperar la autorización de una profesional. Cuando me la dio, sentí una energía inmensa”.
Sauret tiene claro que este proceso no es algo puntual, sino un trabajo continuo que formará parte de su carrera. Recomienda a cualquier deportista que atraviese una situación similar que no tenga miedo a parar, a pedir ayuda y a priorizarse. “La vida es tuya y si no la cuidas tú, nadie lo hará”, afirma. Hoy se siente orgulloso del camino recorrido y “con ilusión, con ganas de ayudar al equipo y de estar disponible para el entrenador. La clave es disfrutar del día a día”.