El Sícoris, en la élite de la gimnasia rítmica
Cuatro gimnastas del club han acudido a una preselección en León para formar parte del futuro equipo español júnior. La sección sicorista cuenta con 110 gimnastas, incluyendo dos chicos

Ona Barrau, arriba y, de izquierda a derecha abajo, Nayeli Ginés, Ares Subirà y Queralt VInós. - XAVIER MADRONA RUBIO
La sección de gimnasia rítmica del Sícoris Club vive uno de sus momentos más dulces y prometedores. La sección sicorista, nacida en 1978, ha sido un referente de este deporte en Lleida y continúa siendo un modelo basado en el trabajo colectivo, la base amplia y una creciente proyección hacia la élite estatal. El último ejemplo es la presencia destacada del club en los procesos de captación de la Federación Española de Gimnasia. Cuatro gimnastas del club (Nayeli Ginés, Ona Barrau, Ares Subirà y Queralt Vinós) participaron el pasado 28 de marzo en León en una concentración del programa de tecnificación-preselección I-2026, dentro de una convocatoria de 27 deportistas de todo el país. Un dato significativo es que el club leridano fue el que más representantes aportó y el único de Catalunya.
El camino hacia la selección no termina en esa primera llamada. Las gimnastas deberán superar nuevas fases de evaluación. “El próximo paso será otra convocatoria para ver si las chicas han evolucionado”, explica una de las entrenadoras, Laia Reig. El equipo técnico sicorista funciona de forma coral, con entrenadoras como Alicia Jofre, Núria Artigues, Maria Duran, Elena Boquet, Alexia Zueco, Zoe Molero y la propia Reig. “Estamos en una etapa muy buena”, resume Reig, destacando el nivel actual y la cohesión metodológica ya que todas trabajan bajo una misma línea técnica. La dimensión del proyecto también se refleja en sus números. El club cuenta con unas 110 gimnastas, desde los 3 años hasta categoría sénior, además de contar por primera vez con dos chicos en la disciplina. Son Matías Amaya, convocado con la selección catalana para la Copa de la Reina masculina, y Edu Creanga, gimnasta sénior.
La gimnasia rítmica sigue siendo un deporte altamente exigente. Las gimnastas de competición pueden entrenar más de 20 horas semanales, combinando sesiones entre semana y fines de semana. Las gimnastas de la escuela entrenan entre dos y cuatro horas semanales, mientras que las de competición realizan sesiones de cuatro horas durante cuatro días entre semana más otras cuatro horas los sábados. Sin embargo, el enfoque ha cambiado respecto a décadas anteriores. “Nosotras no las pesamos, no las hacemos ir a ningún sitio, no les hablamos mucho del tema”, explican las entrenadoras. El foco está puesto en mantener una alimentación óptima, priorizando la salud física sobre la imagen corporal. “Más que un físico ha de haber un buen rendimiento”, afirman. A las gimnastas se les recomienda que se cuiden igual que se les insiste en el descanso adecuado y en mantener buenos resultados académicos, pero evitando prácticas controladoras del pasado que ya no se consideran efectivas ni saludables.
El próximo gran reto llegará previsiblemente en septiembre, cuando se definan las gimnastas que integrarán el futuro equipo júnior español. Hasta entonces, el Sícoris seguirá alimentando una cantera que brilla en Catalunya y que empieza a consolidarse en el panorama estatal. El club ha logrado alinear talento, estructura y metodología. Y, como deja entrever Laia Reig, el objetivo ya no es solo formar gimnastas, sino también abrirles la puerta a competir en la élite internacional.
Un club que es cuna de campeonas y un referente de la rítmica
Ona Barrau, Nayeli Ginés, Ares Subirà y Queralt Vinós esperan emular o superar los éxitos de las gimnastas que les antecedieron en el club. Y es que el Sícoris cuenta con una sólida tradición con figuras y conjuntos que han brillado a nivel estatal e internacional. Destaca Montse Martín, campeona del mundo con la selección española en 1991. También Núria Artigues, campeona de España júnior y sénior, y subcampeona en División de Honor, así como Laia Reig, campeona estatal en sénior y en primera categoría. A nivel colectivo, el club logró el bronce en el Estatal sénior de 2012 y el oro en la Copa de España júnior de 2019. Actualmente, hay cuatro en el CAR de Sant Cugat: Emma Cuesta, Nayeli Ginés, Queralt Vinós y Ona Barrau.