FÚTBOL
Descendidos: El Atlètic Lleida pierde la categoría, a pesar de ganar con dos goles de Boris Garrós
La victoria del Barbastro en el campo del Torrent devuelve matemáticamente a los de Jordi López a la Tercera RFEF, a falta de dos jornadas. Jordi López. El técnico dijo tener “la sensación de que nos ha faltado tiempo” dejando claro que “lo dimos todo hasta el final”

Seis alumnos recibieron ayer su diploma de la Escola de Valors. - INGRID SEGURA
El destino del descenso, que desde hace días planeaba sobre el cielo de Cappont, se confirmó ayer para el Atlètic Lleida a falta de dos jornadas para el final de la competición. Y eso que los leridanos hicieron los deberes ganando su encuentro en el añadido ante el Ibiza (2-0) –el primero en el Farrús–, pero la victoria del Barbastro en Torrent por 1-2 apagó las pocas esperanzas de los de Jordi López para llegar al play out, única y remota opción que había para salvar la categoría.
De este modo, se cerró la primera y accidentada temporada de la entidad en Segunda RFEF, donde el Atlètic Lleida –con cambio de entrenador en enero– siempre ha ido a remolque en busca de la permanencia durante toda la temporada, con la mayoría de jugadores por debajo de sus expectativas y sin una idea clara en el juego.
El partido de ayer era la última bala para los de Jordi López, que se medían al Ibiza, rival que marcaba antes de la jornada esa zona de play out a la que como máximo podían aspirar los del Segrià. Y aunque para ambos conjuntos era una final, los primeros minutos del encuentro no reflejaron lo mismo, ya que estaba siendo un duelo con muy pocas llegadas.
El conjunto balear dominaba ligeramente la posesión pero sin generar peligro por las malas decisiones en el último tercio de campo. El Atlètic Lleida, por su parte, pidió un penalti por una zancadilla a Alya Camara en el 27 y registró la ocasión más destacada con un tiro demasiado cruzado de Jaume Pascual en el 29.
La vuelta tras el descanso no cambió el escenario, y ambos equipos ni amenazaban en ataque ni sufrían en defensa. Aún así, el Ibiza lo intentó en el 57 con un libre directo de Bernal, que obligó a Marc Arnau a mandar a córner. Cerca de la hora de partido, eran los ibicencos quienes daban más sensación de peligro y empezaron a mandar centros que no encontraban rematador por poco, mientras la defensa leridana resistía bien.
Después, los leridanos fueron a más y en el 68 Alya Camara disparó a las manos del meta Joan Pol en una posición franca. Diez minutos más tarde, en el 78, Moró recibió un buen balón llovido pero también remató a las manos del portero visitante.
Ya en el 93, los de Jordi López encontraron espacio por banda izquierda mediante una conducción de Moró, que fue derribado dentro del área por Jaume Villar. El colegiado no dudó en señalar la pena máxima y Boris Garrós convirtió el penalti por el centro (1-0). A pesar de que el Atlètic Lleida cumplía con su deber, el Barbastro ya estaba ganando en Torrent, resultado que dejaba al Ibiza en descenso. Por eso, los de Raúl Casany se lanzaron al ataque y en un contragolpe, en la última jugada de partido, Boris hizo el segundo (2-0).
Seguramente este fue el gol más amargo para Boris y los jugadores del Atlètic Lleida, ya que el tanto fue acompañado por los pitidos del final del partido y la inmediata noticia de que el partido en Torrent ya había terminado y, por lo tanto, se confirmaba la pérdida de categoría.
Una vez consumado el descenso, el entrenador del Atlètic Lleida, Jordi López, explicó con tristeza que “está claro que hoy es un día muy duro”, lamentando la situación principalmente “por los jugadores y por la gente que ha confiado y ha apostado por este club”. Además, añadió que “nos hemos dejado la vida en esto”.
En lo personal, el de Cardedeu afirmó que “al llegar aquí ya sabía de la situación y venía con un claro objetivo a pesar de las dificultades”, pero siguió lamentándose diciendo que “en cierta medida, creo que nos ha faltado tiempo” y que “la única realidad es que hemos perdido la categoría y que toca seguir trabajando para que este club pueda volver a soñar”.
Su alocución fue más para explicar, con pena, la dureza de un descenso que el desarrollo del partido. Aún así, quiso dejar claro que “cuando el equipo funciona se ven cosas como las de hoy”, y en referencia a las decisiones arbitrales en contra, sentenció: “cuando nos dejan competir, el equipo compite perfectamente”.
Después volvió a acordarse que lo futbolístico no importaba y que ya estaba todo decidido, añadiendo que “no ha sido posible, lo hemos intentado hasta el final”.
Finalmente, respecto a las dos jornadas que quedan, Jordi López apeló a la profesionalidad diciendo que “vamos a afrontar los próximos dos partidos como todos”, y concluyó que “se lo debemos a esta camiseta y a este escudo”.