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El Lleida Llista conquista el cuarto título continental de su historia y ya es el club con más copas CERS del continente

Derrotó en un Onze de Setembre prácticamente lleno al Calafell con doblete de Sebas Moncusí

Moncusí, el héroe de la final con sus dos goles, sujeta la copa. - SANTI IGLESIAS

Moncusí, el héroe de la final con sus dos goles, sujeta la copa. - SANTI IGLESIAS

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El Lleida Llista agrandó ayer aún más su historia conquistando el cuarto título europeo, después de derrotar en la final al Calafell gracias a un doblete de Sebas Moncusí (1-2), lo que le convierte en el club con más copas CERS –ahora bajo la denominación de Europe Cup– del continente, dejando atrás a grandes de la talla del Barcelos, Liceo y Novara.

El Pons Lleida tampoco falló en su cuarta final europea. Había ganado las dos primeras en casa (2018 y 2019), levantó la tercera en Andorra (2021) y, después de caer eliminado en semifinales en las tres siguientes, una de ellas a manos precisamente del Calafell en 2022, rompió ayer el maleficio en su séptima Final Four en nueve años, poniendo la guinda a las celebraciones de su 75 aniversario.

Los duelos ligueros entre Pons Lleida y Calafell han sido este año sinónimo de una festival goleador (7-5 en Joan Ortoll y 4-4 en el Onze de Setembre), pero ayer el acierto brilló por su ausencia. Los dos se tenían mucho respeto y de inicio estaban más por evitar un mal pase o un error que por la creación. Sendos disparos lejanos de Aleix Marimon, uno de los dos leridanos que tiene el cuadro tarraconense, y un servicio de Sergi Folguera, el otro jugador natural de Bell-lloc en el Calafell, que Domènech no logró conectar, fueron las oportunidades más relevantes de los de verde antes del 1-0.

Hasta ese momento el Pons Lleida apenas había inquietado la meta defendida por el exlistado Martí Serra, más allá de un aviso de Moncusí al inicio y alguna llegada de Jordi Badia o Nico Ojeda que acabaron en nada. Rebasado el ecuador del primer tiempo, una pérdida en pista contraria permitió a Quim Gabarró montar una rápida contra que culminó Pujalte para inaugurar el marcador. El tanto no hizo cambiar el guion del partido, con un Llista que intentaba subir líneas pero que no andaba fino en el último pase.

Tuvo que ser una jugada personal de Nico Ojeda la que provocó la mejor oportunidad para los leridanos. El argentino entró en el área y cuando se disponía a rematar le sujetaron el stick, señalando los colegiados la pena máxima. El encargado de ejecutarla fue Moncusí, que necesitó de tres remates para restablecer la igualada. El primer disparo se fue desviado, recogió el rebote y lo envió al larguero, y casi en la línea de gol, acabó rematando a la red para firmar el 1-1 con el que se llegó al descanso.

En la reanudación el partido fue otro y el Pons Lleida fue el que gozó de más y mejores ocasiones. Los leridanos no sacaron provecho de los dos minutos que jugaron en superioridad por la exclusión de Quim Gabarró, una acción que originó un pequeño rifirrafe entre el jugador del Calafell y Moncusí, que fue quien forzó la azul. Con un jugador más, los listados gozaron de tres claras ocasiones, la última de ellas un disparo de Ojeda que rechazó el palo.

Pese a recuperar el jugador excluido, el dominio y las ocasiones siguieron siendo locales, con Ciocale y Martí Gabarró probando a un Serra muy protagonista. El partido se rompió en una jugada de Miguélez, que tras pasar por detrás de la portería sirvió para que Moncusí, casi sin ángulo, enviara la bola a la red, haciendo estallar el Onze de Setembre. Quedaban aún siete minutos de partido y nada estaba decidido.

El Pons Lleida pudo haber dejado muy encarrilado el título con la décima falta del Calafell, pero Martí Serra fue más hábil y le arrebató la bola a Darío Giménez en la ejecución de la directa. El Calafell buscó el gol que forzase, al menos, la prórroga, pero apenas gozó de claras ocasiones, todo lo contrario que el Llista, que pudo haber incrementado su cuenta en disparos de Badia y Moncusí, que se fueron alto, y Ojeda, que estrelló la bola en el casco de Martí Serra.

Faltando un minuto, el Llista cometió la décima falta y sirvió al Calafell la posibilidad de mandar el partido a la prórroga. Toda la presión recaía en Sergi Folguera, un especialista en estas lides, pero se topó con un excelso Xavi Bosch, que evitó el empate. En el tramo final, los listados supieron jugar con oficio para acabar ganando y conquistando el cuarto título europeo de la historia del club en solo nueve años.

Enric Duch: “Seguimos haciendo historia, somos imparables”

El presidente del Lleida Llista, Enric Duch, no pudo ocultar las lágrimas después de que su equipo conquistase la cuarta Europe Cup, algo inédito hasta ahora en el continente. “Pensábamos que habíamos acabado pero seguimos haciendo historia. Somos el único club del mundo en tener cuatro títulos de la Europe Cup, somos imparables”, afirmó muy emocionado. Duch quiso acordarse de todos aquellos que ya no están y que contribuyeron a lo que hoy el Llista. “Solo puedo dedicar este título, que es un gran colofón al 75 aniversario, a toda la gente que ya no está aquí y que ha luchado y sufrido por el club, va por ellos de todo corazón”, indicó.El presidente reconoció que “si crees se pueden conseguir grandes cosas. Habíamos ganado tres finales y perdido otras tres, y ya tocaba levantar la cuarta. Parecía un maleficio y lo hemos roto. Va por Lleida, por toda la afición y por el mundo del hockey, porque se ha visto un gran partido. Podía haber ganado cualquiera y nos ha tocado a nosotros por pequeños detalles”, concluyó.

Edu Amat: “No somos conscientes de la magnitud que supone esto”

El técnico Edu Amat sumó ayer su segundo título europeo, el primero como máximo responsable (en 2021 era segundo de Folguera), y dijo que “es algo indescriptible. Las dos primeras que ganó el club las viví desde la grada, pero vivirlo en la pista, con el pabellón como estaba es algo increíble. Solo agradecer a todo el mundo que con su pequeño granito de arena hace que este club tire adelante y tengamos las mejores condiciones posibles”. Amat destacó que “lo que se ha conseguido es histórico. Soñar con un título europeo hace diez años era inimaginable, y ahora somos el club que más títulos tiene de esta competición; no somos conscientes de la magnitud que supone esto y tardaremos en serlo”, aseveró.

El Calafell reclama una alineación indebida de Ojeda

El Calafell, contrariado por perder la segunda final en apenas un mes –la otra fue la Copa del Rey–, presentó al final del partido una reclamación ante la federación europea por una posible alineación indebida de Nico Ojeda. El club estima que el argentino tenía que haber cumplido un partido de sanción por tener 5 tarjetas azules, pero siguió jugando. La World Skate Europe, sin embargo, le contestó que no hay caso porque se cambió la normativa y ya no hay ciclos de tarjetas en Europa.

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