AGRICULTURA
Molinos de Lleida producen 11.850 toneladas de aceite
Desde el inicio de la campaña hasta finales de marzo. Un incremento superior al 40% respecto al cierre de la anterior

Aceite producido en una almazara de Lleida. - JORDI ECHEVARRIA
La producción de aceite de oliva en las almazaras leridanas superará esta campaña 2025-2026 las 11.850 toneladas, un 9,5% por encima del aforo de producción avanzado el pasado mes de octubre con motivo del inicio de la cosecha de aceitunas, según los últimos datos publicados por el ministerio de Agricultura con fecha al 31 de marzo. La nueva cosecha representará, además, un repunte de un 40% con respecto a la anterior –aún lastrada por los efectos provocados por la sequía de 2023– y de un 35% con respecto a la media de las últimas seis campañas, cuando a las almazaras de la demarcación llegaron olivas para generar 8.775 toneladas de aceite de oliva. La recuperación llega tras un año en el que la pluviometría se ha normalizado en gran medida en la demarcación y ha jugado a favor del cultivo, que aún en buena parte se cultiva en explotaciones de secano. También el ritmo de comercialización ha sido muy positivo a lo largo de esta campaña en la provincia, con 8.281 toneladas de aceite vendido hasta finales de marzo.
La circunstancia de Lleida, y de Catalunya en general, se aleja de la tónica en el conjunto de España, donde se prevé que la campaña cerrará con una producción de 1,29 millones de toneladas de aceite, un 9% por debajo que la anterior y un 6% inferior a las previsiones avanzadas en octubre. Esto es debido a que el tren de borrascas registrado entre diciembre y febrero afectó directamente a grandes zonas olivareras de Andalucía, donde se produjeron retrasos en la recolección de la aceituna y, en algunos casos, daños en el propio fruto. Por ejemplo, Jaén, principal provincia productora de aceite, terminará la campaña con casi un 20% menos de la producción de prevista en los aforos oficiales, unas 100.000 toneladas menos, según afirmó COAG. El impacto del temporal fue menor en Catalunya y otras comunidades como Castilla-La Mancha o la Comunitat Valenciana, donde la recolección estaba más avanzada a comienzos de enero y las lluvias y el viento tuvieron una afectación menor en los árboles.