ENERGÍA
El gasóleo llega a los 2 euros el litro en la primera estación de servicio de Lleida
La gasolina se encarece a niveles de marzo tras la atenuación de la rebaja fiscal por Irán. El aumento de las tarifas eleva de 60 a 100 euros al mes el gasto a personas que necesitan su vehículo para trabajar

Los conductores repostaban ayer con resignación tras la nueva subida de los precios. - ACN
La reducción de las ayudas al carburante se está dejando notar en las estaciones de servicio y, por ejemplo, ya hay una de ellas en las que el precio del gasóleo ha roto la barrera de los dos euros el litro. En concreto, se encuentra en el Pla d'Urgell y hay que desembolsar 2,012 euros para repostar. Llama la atención que sea en otra población de la comarca en la que se pueda encontrar el diésel más económico, a 1,599 euros. Ambos casos corresponden a datos hechos públicos por el ministerio de Transición Ecológica el sábado, coincidiendo con la reducción en el impuesto especial de hidrocarburos que ha pasado de los 15 a los 10 céntimos/litro.
La patronal del sector de estaciones de servicio ya había advertido que, en la práctica, el encarecimiento por litro sería de más de 6 céntimos, porque había que tener en cuenta la tributación del IVA por esa ayuda que desaparece. Llenar un depósito medio de un turismo de 55 litros con diésel puede costar entre 87,94 y 110,66 euros según se reposte entre el poste más barato y el más caro de la provincia, una diferencia de casi 23 euros.
En el caso de la gasolina, el ministerio sitúa el litro más barato en el Segrià, a 1,43 euros, mientras la más cara se paga en la Alta Ribagorça, con 1,879, siempre según datos del ministerio recogidos el sábado. Llenar el depósito en este caso en una o en otra estación de servicio puede suponer cerca de 25 euros de diferencia. En la más económica el repostaje puede llegar a los 78,65 euros, frente a los 103,34 de la que tiene la cotización más elevada.
Ayuda menguante
De esta manera y con la nueva reducción de ayudas al combustible, los precios se colocan a niveles del mes de marzo, cuando el Gobierno todavía no había dado luz verde a las medidas de alivio fiscal para combatir los efectos económicos de la guerra en Irán. Esta ayuda seguirá recortándose hasta los 5 céntimos/litro en septiembre. Ya en octubre, está previsto que la tasa vuelva a la normalidad.
Los conductores que ayer llenaban el depósito lo hacían con resignación ante el incremento de los precios, coincidiendo con el inicio de agosto y la operación salida y llegada de vacaciones de verano, la más cara desde 2023. Algunos de ellos calculaban que para alguien que necesite el vehículo para trabajar puede representar fácilmente entre 60 y 100 euros más al mes de desembolso en carburante.