BALANCE
La cárcel de Lleida cerró 2025 con 647 presos, una de las cifras más altas en años
Son 70 más que hace dos años y se ha mantenido por encima de los 600 en este bienio. Justicia se plantea construir una nueva cárcel fuera de la trama urbana

Vista aérea del Centre Penitenciari Ponent de Lleida. - SEGRE
El Centre Penitenciari Ponent, la cárcel de Lleida, cerró el año 2025 con 647 reclusos, según los datos estadísticos de ejecución penal de la conselleria de Justicia, actualizados a 31 de diciembre. Se trata de una de las cifras más altas de los últimos años. Así, por ejemplo, a principios de 2024 eran 577, es decir, ahora son 70 más, y lejos de los 522 que había en abril de 2022. De hecho, a lo largo de los dos últimos años la población reclusa de la cárcel leridana se ha situado por encima de las 600 personas y el pasado abril alcanzó los 668 internos. De los encarcelados actualmente, hay 457 cumpliendo condena y 189 en prisión preventiva pendientes de juicio. Por sexos, hay 619 hombres (95,7%) y 28 mujeres (4,3%). Además, el Centre Obert —semilibertad— cuenta con 89 internos.
El aumento de presos no solo se ha registrado en Ponent sino que es generalizado en el resto de centros penitenciarios catalanes, especialmente por el aumento de prisiones preventivas. Concretamente, en estos momentos Catalunya contabiliza un total de 9.159 reclusos, de los que 1.869 están pendientes de juicio, lo que supone más de un 20% del total.
Un incremento de población reclusa que coincide con el debate sobre el futuro de la cárcel leridana, la más antigua de Catalunya. Se barajan dos opciones: hacer una reforma integral o construir una de nueva fuera de la trama urbana. Esto último es lo que reclaman la Paeria, los vecinos de los barrios próximos y los sindicatos.
Sobre este aspecto, el conseller de Justicia, Ramon Espadaler, aseguró el pasado octubre que todavía no han tomado una decisión sobre el posible traslado a un nuevo emplazamiento, pero dijo que lo siguen estudiando. Según el conseller, actualmente se están haciendo inversiones en el centro actual a fin de que “no pierda calidad y se degrade más”.
Cabe recordar que Govern informó en abril, como avanzó SEGRE, que estudiaba el traslado. Sin embargo, el conseller ha admitido en varias ocasiones que no hay una decisión tomada. “Estamos estudiando el traslado porque, sin duda, es el equipamiento más obsoleto y más desgastado, porque también es el más antiguo que hay actualmente en servicio. Una decisión de este impacto se tiene que tomar con muchos estudios, con mucho conocimiento de causa”, argumentó.