SEGRE

COLECTIVOS

Educadores sociales detectan un aumento de personas sin hogar en Lleida: “la clave es establecer una relación de confianza”

Patrullan por la noche para atender a las personas que duermen en la calle i constatan que su número se ha doblado este año

Eric y Mònica, educadores sociales, conversan con dos personas sin hogar a las que ayudan junto a la estación de trenes. - AMADO FORROLLA

Eric y Mònica, educadores sociales, conversan con dos personas sin hogar a las que ayudan junto a la estación de trenes. - AMADO FORROLLA

Santi Costa Domingo
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

Salen a patrullar cuandola mayoría de personas están en casa para, precisamente, ayudar a aquellos que no tienen para que puedan resguardarse de las gélidas noches de Lleida. Se trata de los educadores sociales del Pla Iglú que cada noche van por las calles en busca de personas sin hogar para ofrecerles ayuda o si necesitan ir a un albergue para dormir sin pasar frío. Una labor tan encomiable como difícil en la que es necesaria mucho tacto y adaptabilidad debido a la variedad de perfiles de personas sin hogar que se encuentran. 

“Hay gente que lleva años viviendo de forma fija en las calles de Lleida, otros están de paso, tienen problemas de salud mental, están tutelados o han tenido problemas económicos o mala suerte que les ha llevado hasta esta situación”, señala Eric, que desde hace dos meses recorre las calles de Lleida junto a Mònica, que lleva un año y medio como educadora. 

Ambos reconocen que este año se ha incrementado el número de personas sin hogar en la ciudad. “Puede haber muchos motivos, porque puedes acabar en la calle de un día para otro, pero a nivel de percepción estos días vemos mucha más gente en la calle con respecto el año pasado, quizás el doble o el triple”, admite Mònica.

La forma de trabajar de los educadores se basa en la detección y el acercamiento. “Lo primero que hacemos es buscar posibles lugares en los que haya gente pernoctando, son espacios que van variando a lo largo del año y, una vez localizamos uno, detectamos las personas que hay allí y empezamos a relacionarnos con ellas”, explica Eric. 

Un proceso que, admiten, “es largo y a veces no siempre funciona, pero la única manera que funcione es mediante la cotidianeidad. Es decir, ir pasando cada día por esos sitios, hablar con la gente, preguntarles cómo están y, al final, generas un vínculo de confianza con el que esa persona se deja ayudar”, dice Eric, que advierte que, “a veces esa confianza no se logra, ya depende más del tipo de persona”.

Pese a la duro que es patrullar en noches gélidas, tanto Èric como Mònica reconocen que, si su labor sirve solo para mejorar la vida de una persona, ya habrá valido la pena. “El año pasado pudimos conseguir que una persona sin hogar saliera de esta situación y fue emocionante, solo ese caso compensa el trabajo que hacemos y es una labor que reconforta”, admite Mònica. 

“Esta experiencia te ayuda romper prejuicios y te sorprende al ver realmente cuanta gente hay en la calle, como son y la situación que les ha llevado hasta aquí”, dice Eric. Como anécdota personal, explica que “el otro día visitamos a un hombre sin hogar que nos dijo que llevaba dos días sin hablar con nadie y cuando conversamos con él se le iluminaban los ojos y no paraba de sonreír. Al fin y al cabo, solo quieren sentirse escuchados y que la sociedad no los ignore”, concluye el educador social.

Según las estimaciones de las entidades sociales, en los últimos años en Lleida había alrededor de unas 230 personas que dormían en la calle. Una cifra que, advertían, ha ido a más.

La Paeria también constata un “cierto incremento respecto al invierno pasado de personas pernoctando en la calle y de plazas ocupadas en los dispositivos de acogida” a causa de la mayor bajada de las temperaturas, con flujos “más estables” y “no tan importantes” como en verano, según indicó el edil Carlos Enjuanes. Señaló como “figuras claves” los equipos municipales de Inclusión y el de Sant Joan de Déu (adjudicataria del Plan Iglú) que sale a la calle cada noche para “hacer seguimiento y atención” y derivar al máximo de personas al dispositivo del antiguo colegio Cervantes o al que gestiona Jericó.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking