La mayoría de parkings de pisos de Lleida, poco aptos para recargar coches eléctricos: “es un marronazo”
Instalar estos puntos genera un alto coste y en algunos edificios llega a ser inviable

Un particular recarga la batería de su coche eléctrico en su garaje. - PAU PASCUAL PRAT
La mayoría de bloques de viviendas no están adaptados para tener puntos de recarga de vehículos eléctricos en sus parkings, lo que puede generar un alto coste tanto en la instalación como en el suministro. Así lo aseguran los administradores de fincas y profesionales del sector eléctrico, que dicen que es “un marronazo”.
Los coches eléctricos siguen siendo minoritarios, pero su venta aumenta progresivamente y cada vez hay más particulares y comunidades de propietarios que quieren instalar puntos de recarga en los aparcamientos de los bloques de pisos.
Sin embargo, la mayoría de inmuebles de Lleida no están preparados para ello y su instalación puede suponer, además de las molestias que generan las obras, un coste económico considerable y problemas derivados, como que el edificio no cuente con la potencia eléctrica necesaria para tener esta instalación. Así lo aseguran los administradores de fincas y profesionales del sector, que señalan que colocar estos puntos “es un marronazo”.
“Colocar puntos de recarga de vehículos eléctricos en los parkings comunitarios no tiene ningún impedimento legal, solo se debe comunicar al presidente de la comunidad, al administrador, presentar el proyecto y los vecinos deberán decidir si hacer la instalación individual o colectiva”, explica Elisabet Carbonell, vicepresidenta del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida.
“Lo más conveniente es hacerla completa y luego ya cada vecino decidirá si habilitar el punto en su plaza, pero se debe permitir la instalación individual siempre que no afecte a espacios comunes”, añade. Precisamente, este es el aspecto que más complejidad generan estos puntos, además de ampliar la potencia eléctrica.
Y es que según explica el titular de una empresa eléctrica, para una instalación individual “se debe hacer se debe hacer toda la instalación desde el contador de la vivienda hasta la plaza de parking, donde hay que poner una caja de protecciones y el punto de carga”. Indicó que como mínimo cuesta unos 1.200 euros.
El precio puede encarecerse en función de dónde estén los contadores, ya que si en la planta baja, justo encima del aparcamiento, será más barato que si están en la cubierta o en otro lugar más alejado de la plaza. Además de la instalación, el punto de recarga se debe legalizar con un boletín anexo al de la vivienda. Si no lo hace, el seguro del parking no se hará cargo de las incidencias.
En cuanto a la instalación a nivel colectivo, la actuación “consiste en poner una entrada general al parking y un cuadro de contadores para que cada propietario pueda habilite un punto de recarga”. Sin embargo, hay edificios cuyo suministro eléctrico no tienen la potencia suficiente para esta instalación colectiva.
Mientras, en otros los contadores están en cada piso, lo que complica sobremanera que su titular pueda hacer llegar desde allí un cable hasta su plaza de parking.
Una opinión que comparte Carbonell. “Los inmuebles más modernos están preparados para tener puntos de recarga, pero en el resto hacen falta trabajo e inversión extra, es una dificultad añadida, pero recomendamos que, si hay que ponelo, se haga de forma comunitaria para reducir los costes y por seguridad”, concluye.
Más de 100 puntos de recarga públicos en la provincia
La provincia de Lleida cuenta con más de un centenar de puntos de recarga de vehículos eléctricos públicos, según los últimos datos del departamento de Acción Climática. Alrededor de medio centenar se encuentran en Lleida ciudad y sus alrededores, pero también hay un número importante en Tàrrega, con una veintena; en Mollerussa con aproximadamente una quincena; y en Balaguer y localidades cercanas como Bellcaire d’Urgell, Cubells, Vallfogona de Balaguer, Gerb o Linyola, con 11.
Recientemente, el ayuntamiento de Lleida ha elaborado un reglamento para regular el uso de los puntos de recarga públicos tras detectar que algunos vehículos estacionaban en ellos sin recargar o bien estaban más tiempo del permitido. Dos situaciones que con el reglamento pueden comportar una sanción y que el coche sea llevado por la grúa al depósito municipal.
La norma establece que se puede estacionar 45 minutos en los puntos con equipos de más de 22 kW, 90 para los de entre 11 y 22 kW y 6 horas en los de menos de11 o 7 en el caso de cargadores en parkings fuera de la vía pública. La tarifa es de 0,35 euros/kW por energía consumida. En toda Catalunya hay un total de 2.163 puntos de recarga públicos, según la Generalitat.