SALUD
Un investigador del IRBLleida: “Comemos unos diez gramos de sal al día, el doble de la recomendada”
El instituto de investigación biomédica celebra el primer curso de recetas sencillas para prevenir la hipertensión y otros riesgos. Se puede sustituir por tomillo, perejil, pimienta o jengibre

El curso se lleva a cabo en el comedor del IRBLleida, en el recinto del hospital Arnau de VIlanova. - MARC CARBONELL
Una treintena de personas participaron el miércoles en el primero de cuatro talleres de cocina gratuitos que el instituto de investigación biomédica IRBLleida organiza para enseñar a mejorar la salud cardiovascular con “recetas al punto de sal”. Su coordinador, el profesor e investigador Serafí Cambray Carner, explicó que consumimos unos diez gramos de este condimento al día, “el doble de lo recomendado por la OMS”, por lo que el curso (de una hora) tiene por objetivo “enseñar técnicas para reducir la cantidad de sal sin renunciar al sabor” de la comida. Esto es posible sustituyéndola por hierbas aromáticas o especias “como el tomillo, el perejil, la albahaca, la pimienta o el jengibre”, indicó, aunque matizó que “reducir la sal a cero tampoco es solución de nada, los estudios demuestran que bajar de dos gramos diarios no aporta ningún beneficio superior a comer cinco”, matizó.
La hipertensión es el principal riesgo de salud asociado a un consumo excesivo de sal. Sin embargo, “el curso está abierto a todos los públicos, también para personas que simplemente se quieran cuidar y entender que podemos cocinar con poca sal para evitar problemas futuros”, señaló Cambray. La mayoría de las participantes en la primera sesión eran mujeres de más de 50 años, a las que se facilitó un libro digital con 20 recetas de “platos fríos, de elaboración sencilla, que se hacen en un momento y los podemos degustar” en el taller, añadió.
En su exposición inicial, el investigador señaló que una persona puede sufrir hipertensión por factores genéticos, ambientales y socioeconómicos, además de los relacionados con la alimentación y el deporte. “No todo es culpa de la sal”, aseguró, aunque recomendó “evitar o reducir a raciones pequeñas y no diarias” alimentos como las anchoas, quesos muy curados, lomo adobado o el ketchup. Asimismo, Cambray enseñó a reconocer la sal “oculta” en las etiquetas de los productos de supermercado.
Las siguientes sesiones del taller se celebrarán el 16 de marzo (16.00 h), el 25 del mismo mes (12.00 h) y el 20 de abril (17.00 h). Las inscripciones están abiertas en la web del IRBLL.