CIENCIA
Europa impulsa la innovación leridana para el ahorro de energía en los centros de datos
Una empresa surgida de la UdL recibe una subvención de 2,5 millones para desarrollar una tecnología de refrigeración líquida directa al chip. Reduce hasta en un 70% el consumo energético de los servidores

Parte del equipo que forma UniSCool en su laboratorio de pruebas. - JORDI ECHEVARRIA
Una empresa surgida de la Universitat de Lleida (UdL), la spin-off UniSCool, ha logrado uno de los impulsos europeos más relevantes en innovación tecnológica. Ha sido seleccionada por el programa European Innovation Council Accelerator para recibir una subvención de 2,5 millones de euros y la posibilidad de acceder a hasta 2,5 millones adicionales en coinversión a través de la sociedad de inversión en capital riesgo EIC Fund. Solo 61 empresas de 17 países han sido escogidas en esta convocatoria, considerada una de las más competitivas de la UE en el ámbito de las tecnologías profundas o deep tech.
UniSCool desarrolla una tecnología patentada de refrigeración líquida directa al chip que permite reducir hasta un 70% el consumo energético asociado a la refrigeración en centros de datos, un sector sometido a una presión creciente debido al aumento exponencial de la demanda derivada de la inteligencia artificial (IA) y la computación de alto rendimiento. Su solución se basa en componentes autoadaptativos capaces de modificar su forma en función de la temperatura, lo que permite refrigerar únicamente donde y cuando es necesario, mejorar la uniformidad térmica del chip y reducir la aparición de puntos calientes. La firma ya se encuentra colaborando con empresas como Sanitas para implementar su tecnología en centros de datos reales, validando su efectividad en entornos industriales. También ha llevado a cabo testeos en el centro de datos de Mediapro en Barcelona y el fabricante de componentes de electrodomésticos Copreci.
UniSCool fue creada por Montse Vilarrubí y Jérôme Barrau, investigadores de la Escuela Politècnica Superior (EPS) de la UdL, junto con Luc Fréchette (Université de Sherbrooke, Canadá) y Ramón Jiménez, consejero delegado de la empresa. Barrau afirma que el objetivo es “la expansión de la empresa” y poder hacer frente a los gigantes del sector, situados principalmente en Estados Unidos. En los planes de la spin-off está también aumentar el nivel de madurez tecnológica, pasando de sistema o prototipo validado en entorno simulado (TRL-6) a aplicación comercial (TRL-9). En este sentido, según Montse Vilarrubí, el apoyo europeo “supone un paso decisivo para acelerar la industrialización de nuestra tecnología, ampliar el equipo y reforzar nuestra expansión internacional”. La empresa cuenta actualmente con un equipo de siete profesionales, que multiplicará por tres con este impulso por parte del programa europeo.