TRÁFICO
Conductores molestos por la desinformación con la LL-11
Finalizan unas obras que estos días han dificultado la movilidad

Retenciones ayer por la tarde en la rotonda del cementerio, con la LL-11 todavía cortada. - SUBDELEGACIÓN
Las obras de emergencias en la carretera LL-11, que terminaron ayer por la tarde, han provocado esta semana malestar entre los conductores que a diario acceden o salen de Lleida por esta vía. Los trabajos se iniciaron el lunes de la semana pasada y esta se han completado, causando malestar entre los usuarios por falta de información. Además, ha coincidido con reparaciones en la A-2, como lo que se hizo ayer en El Pla (más información en la página 15). Así, el lunes estaba cortado el acceso desde la A-2, obligando coger otras entradas como la de la C-13 o la C-12 para poder entrar en la ciudad. El martes estaba abierto pero la vía se cortó en Els Alamús, obligando a los vehículos a regresar a la A-2, donde hubo colas y dos colisiones. También se cortó la carretera desde la rotonda del cementerio, obligando a los vehículos a desviarse por polígonos y vías como la C-13 o la Variant Sud. Unas incidencias de las que no se informaba en los aplicativos como los de Trànsit. El subdelegado del Gobierno, José Crespín, visitó ayer las obras y reconoció los “inconvenientes generados”, aunque pidió comprensión por parte de los usuarios. Señaló que “es una vía con un volumen de tráfico de unos 19.000 vehículos diarios que, como consecuencia de los desvíos, se han añadido a los 22.000 que circulan diariamente por la A-2, con lo que la media diaria es de unos 40.000 vehículos”.