TRIBUNALES
La familia del joven de Lleida asesinado en 2006: “Llevamos casi veinte años de lucha para conseguir que se haga justicia al fin con Isaac”
Pau Simarro, abogado de la familia , asegura que el objetivo es incriminar al único sospechoso para que sea juzgado. Los Mossos no han cerrado el caso

Imatge d’arxiu de la reconstrucció que van fer els Mossos d’Esquadra després del crim.
“Estamos esperanzados y es toda una inyección de moral porque llevamos cerca de 20 años de lucha incansable para que se haga justicia por Isaac Martínez”, afirmó este martes Pau Simarro, el abogado de la familia del joven de Cappont que fue asesinado a tiros el 9 de noviembre de 2006 cuando salía con el coche del parking de casa para ir a trabajar, tras conocerse que la jueza de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia 4 de Lleida ha ordenado reabrir la investigación por el asesinato a escasos ocho meses de que prescriba el caso. La magistrada ha dictado esta resolución al aceptar la petición presentada en noviembre por Simarro (ver desglose).
En este sentido, el abogado explicó que “lo hemos perseguido durante años, con los Mossos d’Esquadra y con el propio juzgado. Este es el último cartucho con el objetivo de que se incrimine nuevamente a J.R.M., se pare el proceso de prescripción y para que sea juzgado por un jurado popular”. Pau Simarro añadió que “hay una investigación con indicios y todos los caminos han apuntado siempre a la misma persona, que era el único enemigo que tenía Isaac”.
De hecho, J.R.M. ha sido para los Mossos d’Esquadra el único sospechoso. Cabe recordar que lo detuvieron el mismo día del crimen. En una entrevista a SEGRE en 2022, el jefe del Área de Investigación Criminal (AIC) en Ponent, Sergi Mesalles, aseguró que “por decirlo de alguna forma, el crimen de Isaac Martínez está policialmente resuelto pero procesalmente no, porque no fuimos capaces de hallar todos los indicios suficientes para llevar al sospechoso al banquillo. El caso sigue abierto”.
En cuanto a la reapertura, la jueza ha acordado librar un oficio a la dirección general de Policía y de la Guardia Civil para que sus servicios de criminalística determinen si el hecho de que en el fulminante de los cartuchos hallados en el lugar del crimen haya partículas de estaño que no se hallaron en la ropa que llevaba ese día J.R.M. hace incompatible que ahora exculpado usase un arma de fuego o pudo utilizarla. La jueza pide también que los investigadores digan si es posible, “e incluso frecuente, que en el fulminante de los cartuchos de armas similares a la usada en el asesinato existan partículas de metales (como el estaño) que no tienen que estar presentes en el contenido de la pólvora que se almacena en el cartucho para producir la deflagración”. “Pedimos algo que es lógico”, añadió Simarro.