PATRIMONIO
La escalinata de la Porta dels Fillols de la Seu Vella de Lleida, en precario estado y sin planes de mejora: se cae a trozos
Desde que se restauró en 2000, ha tenido que reformarse al menos en dos ocasiones

L’emblemàtica Porta dels Fillols de la Seu Vella s’obre al públic només en ocasions puntuals. - AMADO FORROLLA
La Porta dels Fillols de la Seu Vella, un acceso emblemático al monumento de Lleida, luce una escalinata dañada desde hace años, con diversos escalones descolocados y fuera de sitio que contribuyen a dar una mala imagen al conjunto. Desde el Turó no se ha planteado por ahora ninguna actuación tras las efectuadas desde su restauración el año 2000.
En septiembre del año pasado, unas goteras en pleno acto cultural en mitad de la nave central de la Seu Vella pusieron de manifiesto la necesidad de las curas intensivas y permanentes que requiere el edificio monumental más emblemático de Lleida.
Pero la cubierta de la antigua catedral no es el único lugar necesitado, ni mucho menos. Visitantes del monumento también han echado el grito al cielo al comprobar el estado de la gran escalinata de piedra de acceso a la Porta dels Fillols, frente al bar Baluard (antes Sibil·la). Escalones desencajados, fuera de sitio, que incluso pueden ocasionar algún accidente al pisarlos.
Además, hace unos días, el creador de contenido en redes, Antonio González @elarquitectodeinsta lo denunció en un vídeo que se viralizó.

Detalle del agujero abierto entre dos de los peldaños dañados.
Aunque este acceso está habitualmente cerrado, se abre de forma ocasional para eventos puntuales. Como la semana pasada, en la entrega de los premios Ap! Lleida, con asistencia de la reina Letizia, quien accedió por la Porta dels Apòstols. No cabe decir la mala imagen que esto provoca a la Seu Vella –ya casi eterna aspirante a Patrimonio de la Unesco– y más si desde la dirección del monumento se confirma que no hay visos de solución.
El propio director del Turó de la Seu Vella, Joan Baigol, reconoció ayer que “hace mucho tiempo que estos escalones están así. El equipo de arquitectos de la Generalitat que revisa de forma periódica todo el edificio nunca nos ha informado sobre la posible reposición de estos peldaños, a diferencia por ejemplo de las goteras, para las que está prevista una actuación en la cubierta”.

También hay escalones con los bordes rotos o quebrados.
La escalinata ya nació mal. Se inauguró el año 2000 –en la primera gran intervención del Pla Director de 1993– y dos años después, tras diversas caídas denunciadas por los Amics de la Seu Vella, se corrigió el tramo superior de peldaños, demasiado alto (más de 25 cm.). Anteriormente, ya tuvo que rebajarse el muro que hace las veces de barandilla, al tapar en exceso la cripta de Requesens, y tuvo que añadirse otra barandilla en la parte central.
En este sentido, tanto Baigol como el presidente de los Amics, Joan Ramon González, coincidieron en lo “poco afortunada” que fue aquella actuación constructiva. “Mientras que la recuperación de la portalada quedó muy bien, la escalera deja mucho que desear”, afirmó González.

Uno de los escalones de piedra descolocados.
Acuerdo de Paeria y Generalitat para mejorar el mantenimiento
El pasado mes de diciembre, el alcalde, Fèlix Larrosa, y la consellera de Cultura, Sònia Hernández, acordaron definir de forma conjunta una planificación de inversiones en la Seu Vella para mejorar el mantenimiento del Turó y poder actuar con carácter preventivo para garantizar la conservación del conjunto monumental. Este compromiso, que tendrá como base el documento del Pla de Muralles, debería estar listo este próximo mes de junio. Ayer mismo, el Govern aprobó una subvención al Consorci del Turó de la Seu Vella de 310.000 euros para los gastos corrientes del actual ejercicio.