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CONSTRUCCIÓN

De casi 600 a menos de 20: Así ha cambiado en 40 años la construcción de vivienda protegida en la ciudad de Lleida

En Lleida ciudad, según los datos que figuran en la memoria social del nuevo POUM

Vista de los nuevos pisos sociales en Els Mangraners, estrenados a principios de año. - JORDI ECHEVARRIA

Vista de los nuevos pisos sociales en Els Mangraners, estrenados a principios de año. - JORDI ECHEVARRIA

Joan Martí

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El número de pisos de protección oficial, teóricamente más asequibles que los de renta libre, que se construyen en Lleida ciudad ha caído en picado con respecto a la década de los ochenta.Ahora la media anual no llega a 20, un 3,5% de la de 572 de entonces, que multiplica por 28 la actual. Los promotores lo achacan a la falta de ayudas públicas.

El número de viviendas de protección oficial es raquítico desde hace años en toda Lleida, y la capital es el mejor exponente. De acuerdo con la memoria social del nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM), entre 2020 y 2023 se construyeron solo 79, ligeramente por debajo de las 20 para cada uno de los 4 años. Esta cifra es ocho veces inferior a la media anual de las que se edificaron durante la década de 2000 a 2009, en pleno boom inmobiliario (salvo a partir de mediados de 2008), que fue de 159, para un total de 1.598. Y si la comparación se hace con respecto a la década de los ochenta, cuarenta años atrás, la diferencia es sideral, porque entonces la media anual fue de 572, cifra que multiplica por 28 la más reciente. Dicho de otra manera, la media de los últimos ejercicios analizados se queda en el 3,5% de la de los ochenta. Las 5.729 construidas en esa década son algo más de la mitad (un 52,2%) del conjunto de las protegidas (10.978) terminadas hasta 2023. La curva estadística resultante de los datos para cada una de las décadas es muy similar a la de un tobogán, ya que empieza en el punto más alto y va cayendo hasta llegar casi al suelo.

La circunstancia de que el grueso de ellas tengan más de tres décadas de antigüedad explica que a 31 de diciembre de 2023 solo tuvieran vigente la calificación de viviendas protegidas 3.739, una tercera parte del total. Esta cifra es ahora todavía menor, ya que hay centenares que perdieron esta condición en 2024 y 2025 al caducar su calificación. Hay que tener en cuenta que este 2026 esta situación afectaba a 666 en Lleida ciudad, pero el Govern prorrogó provisionalmente la vigencia, al igual que en el resto de municipios catalanes que están declarados como zona de mercado residencial tensionado.

Este documento del POUM también constata que los pisos de promoción pública en la ciudad son una auténtica “rara avis”, ya que entre 1990 y 2023 se terminaron únicamente 108.

Esto hace que la construcción de pisos sociales dependa de las empresas privadas y, según Montse Pujol, presidenta de la Asociación de Promotores en Lleida, el problema es que no son rentables. Pujol señala que en las épocas en las que se iniciaron más había subvenciones tanto para el promotor como para el comprador, por lo que a ambos les salía a cuenta. Por eso considera que la clave para reactivarlos es que haya una política de vivienda adecuada. Opina que la línea de actuación iniciada por la Generalitat de licitar solares públicos para esta finalidad puede ser positiva. No obstante, reclama “más estabilidad regulatoria y menos cambios”. “El negocio de una promoción no se hace a cinco meses, sino a dos años, por lo que necesitamos seguridad normativa, además de más facilidades en la financiación”, manifestó. “Hacen falta ayudas públicas”, insistió.

Por otro lado, el informe indica que el número de pisos iniciados por cada mil habitantes entre 1998 y 2023 en la ciudad (7,55) está por encima del de Catalunya (7,12), pero por debajo del Segrià (8,54). El de acabados es de 6,55, 6,07 y 6,60, respectivamente.

El precio de los usados se encarece algo más que el de los nuevos

Este informe que forma parte del nuevo POUM también analiza, entre otras cuestiones, la evolución de la compraventa y alquiler. Sobre la primera, detalla que entre 2004 y 2024 hubo 31.117 transacciones, el 78,5% de las cuales eran de viviendas de segunda mano. Estas se han encarecido algo más, un 21,3% que las nuevas (20,6%), aunque como es lógico las segundas tienen un precio medio más alto (158.000 euros en 2024) que las primeras (105.000). Por lo que respecta al alquiler, se encareció un 55% entre 2005 y 2023. Asimismo, analiza una muestra de 52 pisos que estaban en alquiler en febrero de 2025, cuyo precio medio era de 742,7 euros.

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