Las placas solares del centro histórico de Lleida tendrán que ser del mismo color que los tejados
Según la futura ordenanza de Paisaje

Una vista aérea del centro de la ciudad de Lleida.
La modificación de la ordenanza de Paisaje del ayuntamiento de Lleida incluirá las condiciones para la colocar placas solares en los tejados del Centro Histórico, cuyas licencias estaban suspendidas desde hace más de un año para, precisamente, establecer un marco normativo sobre su instalación. Según el documento, se podrán poner si no sobrepasan la cubierta o la cornisa, no podrán ser planas y deberán tener el mismo color que los tejados o los que se prevén en la carta de colores del Centro Histórico, que pasa a ser una área de interés paisajístico junto con la Seu Vella, Gardeny o la fachada fluvial del Segre. Sobre la suspensión de las licencias, Iglesias dijo que lo hicieron porque “las visuales desde el Turó de la Seu Vella no estaban protegidas y tampoco estaba regulada la instalación de placas”. Por otro lado, la ordenanza incluirá que las compañías eléctricas y de telecomunicaciones deberán retirar los cables que estén en desuso de las fachadas de los edificios.
Sillas y toldos de un modelo homogéneo en 5 años
El ayuntamiento de Lleida quiere que en cinco años todas las sillas de terraza y toldos de bares y restaurantes de la ciudad tengan un diseño y un color determinado. Concretamente, las sillas deberán tener reposabrazos, ser oscuras y estar hechas de madera, mimbre, material téxtil o plástico duro como el polipropileno, mientras que los toldos deberán ser de color crema. Esta es una de las principales novedades de la modificación de la ordenanza del Paisaje que ayer se debatió en la comisión de Gestión de la Ciudad, que fue validada con los votos del gobierno del PSC y de Junts, la abstención de Vox y el voto en contra de PP, ERC y Comú. Sobre las sillas, la teniente de alcalde de Gestión de la Ciudad, Begoña Iglesias, señaló que “hemos incluido dentro de la ordenanza distintos modelos válidos, los cuales ya utilizan muchos establecimientos”. Añadió que las sillas que tienen marcas comerciales en su respaldo y los toldos se podrán mantener “pero deberán ser más discretas”.
Por otro lado, la modificación de la ordenanza también prevé reducir la presencia de vinilos y publicidad en los escaparates comerciales, que solo podrán ocupar el 30% de la superficie. Asimismo, los rótulos de los comercios se deberán limitar “al nombre comercial y al logotipo corporativo si es que disponen de uno” y que, si está enmarcado dentro de las entradas de cada establecimiento, su ocupación “puede ser el 20%” de la puerta de entrada de cada negocio. Tampoco se permitirá la iluminación ornamental en los establecimientos de planta baja si no forma parte del rótulo.
Iglesias justificó estas modificaciones alegando que “debemos ordenar el espacio público de la ciudad, no podemos esperar más”. Añadió que han simplificado el contenido del documento para hacerlo más comprensible y con imágenes orientativas. En cuanto al calendario, Iglesias detalló que llevarán al pleno de la próxima semana la modificación de la ordenanza. Luego estará un mes en exposición pública y prevén que su aprobación definitiva sea hacia finales de julio.
Junts valoró positivamente las modificaciones incluidas, especialmente las relativas a cómo deben ser los toldos y sillas de las terrazas y la publicidad de escaparates y rótulos. Su portavoz, Violant Cervera, añadió que presentarán una enmienda para pedir “que las actividades de restauración tengan en un luga visible cuál es el número de mesas y sillas permitidas”.