SEGRE

EXTRANJERÍA

La regularización aflora en Lleida una bolsa de 10.000 migrantes sin ‘papeles’

El plazo para registrar peticiones y lograr la documentación acaba esta medianoche

La estructura demográfica de Lleida incluye una elevada presencia de personas nacidas en otros países. - AMADO FORROLLA

La estructura demográfica de Lleida incluye una elevada presencia de personas nacidas en otros países. - AMADO FORROLLA

Lleida

Creado:

Actualizado:

En:

El proceso de regularización de migrantes sin documentación está aflorando en Lleida una bolsa de en torno a 10.000 personas sin papeles, una cifra netamente superior a las estimaciones que se manejaban. Las proyecciones de población apuntan a un declive vegetativo que solo se va a ver paliado por la aportación de los nuevos leridanos venidos de fuera.

El proceso de regularización extraordinaria de migrantes sin papeles, cuyo plazo de presentación de solicitudes finaliza esta medianoche, ha aflorado una bolsa de más de 10.000 residentes de origen extranjero y sin papeles en Lleida. La habilitación de ese volumen de trabajadores potenciales resulta clave para un sistema productivo como el leridano, varios de cuyos sectores se quejan con frecuencia por la poca disponibilidad de mano de obra, pero también para el mantenimiento del Estado del bienestar por su cotizaciones y tributaciones, y por el aumento del consumo, conforme se vayan empleando.

De hecho, las oficinas de la Seguridad Social de Lleida llevan todo este mes emitiendo NUSS (Número de Usuario de la Seguridad Social) a un ritmo de 250 diarios de lunes a viernes, lo que supone que más de 5.000 personas de origen extranjero lo han recibido a lo largo de este mes tras obtener la autorización provisional de residencia y trabajo una vez que sus solicitudes de regularización han sido admitidas a trámite, a expensas de la decisión final. Esa situación administrativa les habilita para firmar contratos laborales como asalariados y, según el caso, establecerse como trabajadores autónomos, por cuenta propia.

Fuentes de la administración central explicaron que a comienzos de este mes se superaron en Lleida las 7.500 solicitudes presentadas, tanto de manera presencial en las oficinas del Seguro y de Correos habilitadas para ello en la capital como por medios telemáticos.

Si se tiene en cuenta que el proceso comenzó el 16 de abril, y dando por hecho que según las fuentes consultadas el ritmo se ha mantenido prácticamente a lo largo de todo su desarrollo, el volumen final de solicitantes va a situarse claramente por encima de las 10.000 personas cuando a lo largo de este martes se cierren las ventanillas, por la tarde las presenciales y a medianoche las virtuales.

En cualquier caso, a esas 7.500 personas que hasta comienzos de junio habían presentado documentos para probar que el 1 de agosto del año pasado ya residían en el territorio del Estado hay que añadirles los titulares de las 2.500 autorizaciones cuya tramitación se encontraba estancada el 16 de abril, y que han sido desencalladas gracias al plan de choque en las oficinas de extranjería. Ese dispositivo ha permitido regularizar a 47.595 migrantes en Catalunya, más de dos tercios de ellos en la provincia de Barcelona.

La magnitud de la bolsa de migrantes sin papeles que viven en la demarcación de Lleida siempre ha sido una incógnita, aunque desde la Generalitat se da por hecho que la bolsa de empleo sumergido se acerca a los 7.500 trabajadores. Es la cifra que sale de aplicar el desfase al alza del 16% que sale, tanto en el conjunto del Estado como en Catalunya, cuando los registros sobre ciudadanos de origen extranjero afiliados a la Seguridad Social se comparan con las estimaciones de la EPA (Encuesta de Poblacion Activa) sobre los que han trabajado a lo largo del año.

La diferencia entre la bolsa de empleo sumergido y los aspirantes a la regularización se halla en las familias de los primeros, que no siempre se ocupan. El volumen de certificados de empadronamiento (3.667) e informes de vulnerabilidad (2.399) emitidos por la Paeria de Lleida en las primeras cinco semanas del proceso ya apuntaba a una cifra de solicitantes superior a la estimación del empleo sumergido.

Un declive biológico que solo se ve paliado por la aportación migratoria

La demarcación de Lleida se encuentra en una dinámica demográfica en la que la aportación biológica, el llamado crecimiento vegetativo, va a seguir siendo negativo durante los proximos quince años, según las Proyecciones de población y las Proyecciones de hogares que ha hecho públicas en INE (Instituto Nacional de Estadística). La pérdida, que sale de la cronificación de un balance en el que año tras año es mayor el número de personas que mueren que el de las que nacen, va a alcanzar en ese periodo tasas del 0,14% al 0,22%, en reducción hasta que en el tramo final de la próxima década vuelva a intensificarse el proceso. Eso significa que cada uno de esos años morirán en Lleida entre 679 y 1.009 personas más de las que nazcan. Según una de las estimaciones, nacerán entre 760 y 850 personas por cada mil fallecimientos. Pese a ello, las proyecciones apuntan a que la población de Lleida va a seguir creciendo para superar el medio millón de habitantes en torno a 2034 y para alcanzar los 518.000 en 2041. ¿Cómo va a ser posible eso? Básicamente, por la aportación migratoria. Según esas estimaciones del INE, la demarcación iniciará la quinta década del siglo con una tasa de población extranjera del 36,6%: más de la tercera parte de los leridanos habrán nacido en otros Estados, lo que supone un crecimiento de más de 11 puntos en 15 años desde el 25% actual. Los cálculos del saldo migratorio, que en este caso mide la diferencia entre las personas que salen de Lleida hacia otros países y las que llegan procedentes del extranjero, apuntan a aportaciones de más de 6.000 ciudadanos por año al principio de la serie que se irán reduciendo hasta otra de 2.500 al final. En esos 15 años, de aquí a 2041, el número de leridanos de origen extranjero pasará de 120.403 a 189.879, con un aumento de casi 70.000 personas y un incremento del 57,7%. Entre 2026 y 2041 el envejecmiento de la población leridana se va a intensificar: la edad media pasará de apenas 44 años a más de 46. La mitad de las mujeres tendrán más de 48 años y uno de cada dos varones habrá cumplido los 45.
tracking