JUSTICIA
Desestimada la querella contra la policía infiltrada en movimientos sociales
La jueza rechaza investigarla por torturas

El abogado de Campos junto a entidades también afectadas. - MARINA LÓPEZ
El juzgado de Instrucción número 3 de Girona inadmitió la querella interpuesta por el activista Òscar Campos junto con varias entidades contra la policía infiltrada en movimientos sociales en Girona y Salt, con la que mantuvo una relación sentimental. El afectado denunciaba un delito por torturas, con resultado de lesiones graves psiquiátricas y un delito de revelación de secretos.
La relación entre Campos y la agente duró tres años (entre 2020 y 2022), durante los cuales la policía ocultó su profesión y se infiltró en el entorno de Campos bajo la identidad falsa de Maria Perelló. La infiltración incluía tanto movimientos sociales como espacios de la izquierda independentista, y además había estado presente en reuniones de Campos con sus abogados preparando la defensa de la causa ‘21 Raons’, en la que el afectado estuvo imputado en el primer aniversario del 1-O.
La jueza, un año y medio después de que Campos interpusiera la querella, decidió no admitirla a trámite, al considerar que no se puede entender que la agente “se extralimitara en las órdenes recibidas”, ni tampoco que la relación se mantuviera forzada o en desigualdad de condiciones. Por lo tanto, según la jueza no se puede hablar de delito de torturas ni contra la integridad moral.
El abogado del afectado, Benet Salellas, ha presentado un recurso ante la Audiencia de Girona, calificando la resolución judicial como “vergonzosa e incomprensible”. Salellas denunció “impunidad” y criticó la negativa a investigar acciones presuntamente ilegales de funcionarios públicos. “Si no se pone límite a este tipo de prácticas, se normalizan y se extienden” dijo el abogado, junto a varias entidades afectadas por la infiltración.