El Consejo de Europa insta a la Generalitat a abolir las contenciones mecánicas en las prisiones catalanas
El Comité para la Prevención de la Tortura expresa preocupación por denuncias de maltrato y reclama medidas urgentes para mejorar el trato a detenidos e internos

Imagen de archivo de la cárcel de Ponent.
Un informe del Comité de Prevención de la Tortura (CPT) del Consejo de Europa hecho público este jueves por la mañana expresa su "preocupación" por algunas denuncias de maltratos recibidos por reclusos de prisiones catalanas y detenidos por los Mossos d'Esquadra. Después de una visita el noviembre pasado, el CPT vuelve a pedir a la Generalitat que abola el uso de la contención mecánica regimental de presos y menores en camas con correas. De hecho, apremia a las autoridades catalanas a cumplir efectivamente las recomendaciones anteriormente hechas por el mismo comité, sobre todo con respecto a las contenciones mecánicas por motivos disciplinarios, y le reprocha que no lo haya hecho hasta ahora a pesar de recomendaciones anteriores similares.
El objetivo principal de la visita fue examinar el trato de las personas detenidas en comisarías y centros penitenciarios, con especial atención a los presos alojados en departamentos de régimen cerrado, los denominados DERT (Departamentos Especiales de Régimen Cerrado), y a las personas sometidas a la medida de contención mecánica. Además, el CPT examinó el trato de los niños y jóvenes recluidos en el centro de justicia juvenil Els Til·lers, en Mollet del Vallès.
La misión extraordinaria de los seis miembros del CPT más cuatro asesores tuvo lugar entre el 25 de noviembre y el 5 de diciembre del año pasado en las prisiones de Brians 1 y 2, Lledoners y Quatre Camins, además del hospital penitenciario de Terrassa, la prisión de Joves, en la Roca del Vallès, y el centro de justicia juvenil Els Til·lers.
Con respecto a los centros de detención policial, los expertos visitaron las comisarías de los Mossos en los distritos de las Corts y Ciutat Vella de Barcelona, donde hay los centros de detención de la capital, la Ciutat de la Justicia de Barcelona, así como las comisarías de l'Hospitalet de Llobregat y Vilanova i la Geltrú. También visitaron la sede central de la Policía Nacional en Barcelona y la de la Guardia Civil en Barcelona, en la Travessera de Gràcia.
Durante la visita, los miembros del CPT se entrevistaron con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el delegado del gobierno español en Cataluña, Carlos Prieto, y otros altos cargos de Interior. Por parte de la Generalitat, se entrevistaron con los consellers de Justicia y de Interior, Ramon Espadaler y Núria Parlon, el director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero, otros miembros de la cúpula policial y de Justicia, y los máximos responsables de la Policía Nacional y la Guardia Civil en Cataluña. También se entrevistaron con cargos del Departamento de Salud, con la Síndica de Greuges de Cataluña, Esther Giménez-Salinas, y con el Observatorio del Sistema Penal y los Derechos Humanos (OSPDH) de la UB.
Contenciones mecánicas y DERT
Con respecto a la situación en las prisiones, el informe hace referencia a varias denuncias de presos de maltratos físicos y uso excesivo de la fuerza por parte del personal penitenciario, incluyendo bofetadas, puñetazos y golpes con porras. El presunto maltrato fue presuntamente infligido por el personal de vigilancia en el contexto de episodios de agitación de los presos, disturbios con el personal y durante casos de resistencia pasiva a las órdenes del personal de seguridad. El Comité identifica una serie de medidas necesarias por abordar este problema, incluyendo una política de tolerancia cero contra los maltratos, una supervisión reforzada, una mejor notificación de lesiones y evaluaciones más completas del uso de la fuerza por parte del personal de vigilancia con respecto a los presos que tienen que llevar a cabo a los jueces de supervisión pertinentes.
Con respecto a la aplicación de la contención mecánica de los presos con finalidades regimentales, el informe indica que, a pesar de una disminución del número total de estas medidas aplicadas durante el último año, la práctica sigue siendo problemática en varios aspectos. En particular, representa un riesgo de maltrato, como lo demuestra la práctica de fijar a los presos en posición boca abajo y obligarlos a recibir inyecciones intramusculares por parte del personal médico durante el proceso. Además, la fijación mecánica se recurre con frecuencia con finalidades punitivas y va acompañada de técnicas de manipulación inadecuadas de los presos por parte del personal penitenciario que a menudo resultan en la inflicción de lesiones físicas a los mismos. El informe también señala que la fijación mecánica se puede aplicar a presos que sufren trastornos mentales y otras enfermedades crónicas y no siempre se complementa con las garantías necesarias con respecto al registro, la presentación de informes y la supervisión médica. El Comité sostiene que la práctica de la contención mecánica de los presos con finalidades regimentales se tendría que abolir y sólo se tendría que implementar en un entorno médico. También se anima a las autoridades a seguir explorando alternativas, como la colocación de presos agitados y violentos en una celda almohadillada.
En el informe, el CPT agradece la colaboración de las autoridades penitenciarias catalanas durante la visita, pero advierte que el incumplimiento reiterado durante años de sus recomendaciones con respecto a la abolición de las contenciones mecánicas regimentales, podría conducir a la apertura del procedimiento establecido en el artículo 10.2 de la Convención Europea por la Prevención de la Tortura y el Trato Inhumano o Degradante. La aplicación de este artículo podría suponer la aprobación de una resolución pública del comité sobre este incumplimiento.
El Comité considera que los niveles de personal sanitario en las prisiones y la calidad de la atención médica prestada a los presos eran, en principio, adecuados, incluido en el Hospital Penitenciario de Terrassa. El informe incluye recomendaciones para mejorar la descripción y la notificación de las lesiones observadas a los presos en el momento del ingreso, limitar la duración de la fijación mecánica de los presos con finalidades médicas y mejorar el régimen de actividades terapéuticas y rehabilitadoras para los pacientes de la planta de agudos de la Unidad Hospitalaria de Psiquiatría Penitenciaría de la prisión de Brians 1.
Finalmente, el informe incluye recomendaciones sobre la necesidad de adoptar un enfoque más proporcionado en la imposición de sanciones disciplinarias, incluido el aislamiento, y reforzar las garantías legales de los procedimientos disciplinarios permitiendo que los presos sean escuchados en persona por comisiones disciplinarias.
Con respecto a la situación de los presos alojados en módulos DERT, el CPT observó ciertas mejoras, como la reducción de los periodos medios de detención, una mayor presencia de personal de tratamiento especializado y más oferta de actividades específicas, así como la disponibilidad de intervenciones terapéuticas para presos que muestran un comportamiento violento. No obstante, el Comité critica las malas condiciones materiales de detención, por su austeridad y el mal funcionamiento de la calefacción en algunos casos, y el nivel reducido de atención psiquiátrica proporcionada a los presos que sufren trastornos mentales en el momento de su ingreso en algunos DERT. El CPT pide a las autoridades que intensifiquen sus esfuerzos por proporcionar más actividades de rehabilitación a los presos en régimen cerrado y que reduzcan el uso desproporcionado de restricciones como esposar sistemáticamente a ciertos presos durante todos los movimientos fuera de la celda o la ausencia de contacto con otros presos.
Finalmente, el Comité defiende una gamma mayor y adaptada de actividades educativas, recreativas, deportivas y de talleres para adultos jóvenes y mujeres alojadas en un DERT.
El CPT vuelve a quedar positivamente impresionado por las condiciones de detención y el nivel de actividades que se ofrecen a los presos en régimen ordinario en las prisiones visitadas. Sin embargo, el informe también expresa preocupación por las condiciones materiales deterioradas de algunos módulos de la prisión de Brians 1, y tiene recelos sobre la Instrucción 02/2024, por la cual se prohibieron algunos trabajos a los presos condenados por delitos violentos, después del asesinato de una cocinera en marzo de 2024 en la prisión de El Catllar (Tarragonès).
Bastante excesiva contra menores
Con respecto al Centro Educativo Els Tillers, el informe expresa satisfacción por las condiciones de detención, el ambiente y la gamma diversificada de actividades que se ofrecen. No obstante, el informe detalla varias alegaciones relacionadas con el uso excesivo de la fuerza por parte del personal de seguridad privada contra menores. Les autoridades tendrían que ejercer una mayor supervisión sobre la selección y la formación del personal de seguridad privada desplegado en el centro.
Además, el Comité destaca los efectos adversos de la aplicación de la medida de contención mecánica a los menores de la unidad terapéutica del centro. Recomienda abolir esta práctica y adoptar métodos alternativos para calmar a los menores agitados y violentos. Además, el CPT recomienda abolir la segregación de los menores de 18 años como castigo disciplinario, así como parar la práctica sistemática de esposarlos durante el transporte y los exámenes médicos.
Maltrato policial
La mayoría de los detenidos entrevistados declararon que habían sido tratados correctamente por los Mossos d'Esquadra. No obstante, varias personas entrevistadas por el CPT denunciaron maltratos físicos, consistente en bofetadas, puñetazos y golpes con porras, infligidos en el momento de la detención o durante el traslado a una comisaría. En varios casos, las denuncias fueron corroboradas por informes médicos emitidos cuando los detenidos en cuestión habían sido escoltados en un hospital, un centro sanitario o cuando fueron ingresados en la prisión, así como por la observación directa de los médicos de la delegación.
El informe también describe casos de colocación de esposas excesivamente fuertes, uso excesivo de la fuerza en el momento de la detención e insultos verbales dirigidos por agentes de policía contra los detenidos.
El informe recomienda que la dirección de los Mossos d'Esquadra difunda un mensaje de tolerancia cero con los maltratos policiales a todo el personal, junto con actividades de formación específicas sobre técnicas de control manual en el contexto de la detención de sospechosos criminales.
Además, el informe incluye recomendaciones adicionales, en particular con respecto a la necesidad de mejorar el sistema existente de registro y descripción de las lesiones observadas a los detenidos durante su periodo de custodia policial y de garantizar que se lleve a cabo una investigación sistemática y rápida sobre cada denuncia de maltrato. El CPT también critica la práctica según la cual los detenidos bajo custodia policial se tienen que someter a exámenes médicos mientras están sistemáticamente esposados y en presencia de miembros de los Mossos d'Esquadra.
Finalmente, el CPT expresa críticas en relación con las malas condiciones persistentes de detención en las celdas policiales, en particular las que pertenecen a los Mossos d'Esquadra, con respecto a la falta de acceso a la luz natural, la mala ventilación y la ausencia de acceso a un timbre o al agua en las celdas, así como las condiciones higiénicas y de mantenimiento insatisfactorias. El Comité pide a las autoridades que aborden las deficiencias estructurales de las celdas de detención policial y que tengan debidamente en cuenta las recomendaciones del CPT durante la fase de diseño de los futuros establecimientos policiales previstos.
El informe también contiene recomendaciones relativas a la aplicación efectiva del derecho de acceso a un abogado para las personas detenidas desde el principio de su privación de libertad.
Respuesta de las administraciones
La respuesta de las autoridades penitenciarias catalanas hace referencia a una amplia gamma de medidas que se están tomando para abordar las recomendaciones del CPT. Estas medidas incluyen el despliegue de programas especializados para la gestión de presos violentos y disruptivos, que tienen como objetivo reducir la aplicación de medidas de contención mecánica, la contratación de 407 miembros del personal penitenciario adicionales, medidas para rectificar las deficiencias de las condiciones materiales en los DERT y reducir la estancia de los presos en régimen cerrado y la plena operación del nuevo centro de formación para el personal penitenciario en la prisión de Brians I.
En respuesta al informe, la Secretaría de Medidas Penales del Departamento de Justicia asegura a la ACN que las contenciones regimentales se han reducido en proporción al número de internos. Si durante el primer semestre del 2024 se hicieron 213 contenciones por un total de 8.505 internos, cosa que supone una tasa de 2,5 contenciones por cada 100 internos, el primer semestre de este 2025 se han hecho 223 contenciones en un total de 9.029 internos, cosa que supone una ligera reducción de la tasa a 2,47.
Les mismas fuentes aseguran que se trabaja para reducir al máximo las contenciones mecánicas, para seguir lo que piden los tratados y convenios internacionales de la materia. La clave para reducir las contenciones mecánicas, dice Justicia, es la implementación de estrategias preventivas y otras alternativas entre las cuales se incluyen los espacios de desescalada (entornos para tranquilizarse), medios alternativos de contención (métodos menos invasivos) y criterios de exclusión (aplicación de la contención mecánica como último recurso).
Además, aseguran que las contenciones que se hacen en los centros penitenciarios catalanes se aplican siguiendo el criterio de última ratio y siguen los protocolos establecidos por su aplicación. Siguiendo también las previsiones legales, la actividad de los centros penitenciarios catalanes está fiscalizada por diferentes entidades como el propio Comité de Prevención de la Tortura o el Mecanismo Catalán de Prevención de la Tortura, a los que se los facilita toda la información disponible para que puedan hacer sus informes.
Además, la dirección de los Mossos d'Esquadra ha respondido oficialmente en el CPT mencionando las actividades de formación impartidas a los agentes de policía en técnicas de control manual y la aplicación de mediados de contención en las detenciones policiales. También reafirma su compromiso de mejorar las condiciones de detención en las celdas policiales abordando las deficiencias estructurales destacadas por el CPT.
Fuentes de los Mossos de han explicado a la ACN que a raíz del informe, que recibieron de forma preliminar hace un tiempo, se pidió en la Comisaría General de Investigación y Asuntos Disciplinarios que investigara los casos denunciados concretamente por el CPT. En ninguno de ellos el afectado había presentado denuncia y la investigación interna determinó que la actuación policial fue correcta. Así, por ejemplo, algunas lesiones que tenían los detenidos se habían producido por las peleas por las cuales fueron arrestados o por autolesiones con la mampara del coche policial. La información también se ha enviado a la fiscalía para que investigue más a fondo, si hace falta, cada caso.
Por eso, la policía catalana niega rotundamente las afirmaciones del informe y a pesar de respetarlo, considera "poco riguroso" el método de recogida de testimonios, ya que los hechos recopilados no se contrastaron con la misma policía u otras fuentes.
Sobre las críticas en las celdas de los detenidos, las mismas fuentes han indicado que estas cumplen los estándares y en general no hay problemas.