TRIBUNALES
La ‘policía patriótica’ se desmarca de la guerra sucia contra los Pujol
Villarejo limita a “chascarrillos sin importancia” lo que supo de la familia del expresident. Tensa sesión en la que descartan las supuestas coacciones a BPA

El comisario jubilado José Manuel Villarejo a su llegada a la Audiencia Nacional. - JAVIER BARBANCHO/ACN
Los máximos responsables de la llamada “policía patriótica” negaron ayer ante la Audiencia Nacional que investigaran las cuentas bancarias de la familia Pujol Ferrusola en Andorra o que indujeran a la examante de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez, a revelar informaciones.
En un interrogatorio tenso y plagado de evasivas, los testigos, entre ellos el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas, coincidieron en negar que participaran en una operación coordinada contra los Pujol y, en cualquier caso, desvincularon al Gobierno de Mariano Rajoy de sus indagaciones, de las que afirmaron que no les informaron.
De hecho, el comisario jubilado José Manuel Villarejo evitó ratificar su declaración del pasado mes de noviembre ante la Justicia andorrana, en la que implicó al Gobierno de Rajoy en la conocida como “Operación Catalunya” para frenar el procés y en supuestas presiones a la Banca Privada d’Andorra (BPA) para que facilitaran información de los Pujol y otros políticos independentistas.
El testimonio de los agentes fue admitido in extremis por el tribunal tras la insistencia de la defensa, que sitúa a la “policía patriótica” detrás de la filtración del pantallazo de movimientos de una cuenta de los Pujol en la BPA, publicado por El Mundo en 2014 y que propició días después la carta de confesión del expresidente catalán sobre la fortuna oculta.
De acuerdo con la tesis de la defensa, la ‘policía patriótica’ logró ese “pantallazo” mediante coacciones a BPA, en una operación impulsada por el Gobierno de Rajoy que acabó provocando la intervención de la entidad en 2015, a raíz de un informe del Gobierno de EEUU sobre blanqueo.
El excomisario aseguró en la vista de ayer que la información bancaria que tenía del ‘clan’ Pujol se limitó a “chascarrillos sin importancia”.
La misma línea evasiva siguió en su declaración Eugenio Pino, exnúmero 2 de la Policía Nacional, al que el Supremo condenó por entregar a la Udef un ‘pendrive’ con información robada de un dispositivo de los Pujol, prueba que el juez instructor declaró nula.