Antoni Siurana, exalcalde de Lleida: “En la comida con Armada no se habló de ningún golpe de timón”
Los participantes en la comida en casa de Siurana se desvinculan de las tramas golpistas

“En la comida de Lleida no se habló de ningún golpe de timón, para eso está el parlamento”, aseguró en el juicio del 23-F el exdirigente del PSOE Enrique Múgica, quien, junto con el dirigente del PSC Joan Raventós y el entonces alcalde de la capital de Ponent, Antoni Siurana, compartió en la casa de este último una comida el 22 de octubre de 1980 con Alfonso Armada, entonces gobernador militar de la demarcación.
Los participantes en la reunión, de cuyo contenido Múgica informó mediante “una minuta escrita” a su entonces secretario general, Felipe González, siempre han desvinculado ese encuentro de las varias tramas golpistas que en esas fechas se tejían en paralelo a las redes de poderes militares, políticos y económicos.
De esa minuta, en cualquier caso, nunca más se supo. “Desconoce donde pueda encontrarse”, dijo quien sería ministro de Justicia y Defensor del Pueblo, que calificó de “normal en cualquier tipo de reunión” la confección de ese tipo de notas para la dirigencia. “La iniciativa de la comida fue del alcalde de Lleida”, añadió, y él participó “como socialista y como miembro de la comisión de Defensa del Congreso”, según consta en uno de los informes del Cesid (Centro Superior de Investigaciones de la Defensa, hoy CNI) desclassificados ayer.
Armada, por su parte, declaró en el juicio, a preguntas del fiscal, que Siurana le invitó esa misma mañana y que no le desveló quienes eran los otros comensales, “a los que no había visto nunca”, en el trayecto hacia su domicilio. Ninguno de los comensales recuerda que en esa comida se hablara de formar “un Gobierno de coalición UCD-PSOE, presidido por un independiente [Armada]”, tal y como sugirió en la vista Ángel López Montero, abogado del militar.
Durante la instrucción de la causa que derivaria en el consejo de guerra a los golpistas, Siurana declaró, como testigo, que allí tampoco se habló “específicamente de una salida de Gobierno con un militar como presidente” ni de “una propuesta política concreta”.