La guerra frena el buen ritmo turístico previsto para verano

Varias personas regresan a España desde Omán. - EFE/MINISTERIO DE DEFENSA
El estallido de la guerra en Oriente Próximo ha hecho aumentar el miedo en la región y, en consecuencia, el temor a viajar a la zona. Los contraataques iraníes a bases estadounidenses en varios países del Golfo Pérsico, por donde pasa el 35% del tráfico aéreo entre Europa y Asia, han provocado la suspensión de actividad en aeropuertos como el de Doha, Baréin o Dubái.
A causa de la guerra, las pérdidas en el sector turístico se han elevado hasta los 600 millones de euros diarios (unos 517 millones de euros), según las estimaciones del Consejo Mundial de Viajes y Turismo. Miles de viajeros intentan salir de la región, mientras que otros, alarmados por la situación, meditan cambiar su destino de vacaciones.
“Si esto dura mucho nos tocará de lleno”, afirmó Roser Dolcet, de la agencia Viatges Lleida. Dolcet explicó que se ha encontrado con todas las situaciones posibles: desde clientes que han sido reubicados porque siguen teniendo ganas de viajar hasta otros que deciden cancelar el viaje, pero aseguró que hay más “miedo” que “problemas de seguridad” en la zona y destacó que las compañías aéreas de la región, como Emirates o Etihad, “se están portando bien” y “están devolviendo el dinero”.
Por su parte, Víctor Sarrate, de la agencia Viajet, también destacó el miedo de muchos viajeros por la escalada bélica y reconoció que “ha sido una semana difícil”. “La gente se lo está pensando” afirmó, y explicó que el ritmo de viajes previstos para verano estaba siendo “muy bueno”, pero que se ha frenado por el conflicto.