Los EE.UU. autorizan la compra de petróleo ruso por la escalada de precios provocada por la guerra en Oriente Medio
La administración Trump da luz verde a adquirir de forma temporal combustible que ya esté en tráfico

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con el secretario de Defensa de los EE.UU., Pete Hegseth, durante una rueda de prensa.
Los Estados Unidos han anunciado que autorizarán la compra de petróleo ruso para intentar contener el alza de precios provocada por la guerra en Oriente Medio y las disrupciones en el estrecho de Ormuz. "Para incrementar el alcance global del suministro existente, el departamento del Tesoro de los Estados Unidos otorga una autorización temporal para que los países adquieran petróleo ruso actualmente varado en el mar", ha anunciado al titular del departamento del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en un comunicado. Según ha indicado, la medida tendrá un "alcance limitado y a corto plazo" y se aplica "únicamente al petróleo que ya está en tráfico". El levantamiento de las sanciones que los EE.UU. aplicaban a los petroleros rusos se alargará, en principio, hasta el 11 de abril.
"El presidente de los Estados Unidos está tomando pasos decisivos para promover la estabilidad en los mercados energéticos globales y trabaja para mantener los precios bajos mientras hacemos frente a la amenaza y la inestabilidad que supone el régimen terrorista iraní", ha defendido Bessent.
"Esta medida, limitada y a corto plazo, se aplica sólo al petróleo ya en tráfico y no proporcionará un beneficio financiero significativo al gobierno ruso, que obtiene la mayoría de sus ingresos energéticos de los impuestos recibidos en el punto de extracción", ha añadido.
El movimiento de la administración de Trump tendría que contribuir a una bajada del precio del barril de petróleo, que en las últimas horas ha vuelto a escalar hasta cerca de los 100 dólares.
El anuncio también llega después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordara liberar de forma conjunta 400 millones de barriles de petróleo para intentar contener los precios.