ORIENTE
El vacuno de leche, ya en crisis, al límite por los efectos de la guerra
En peligro por el alza de los costes de producción y los bajos precios. Los fabricantes de alimentación animal alertan de tensiones en el mercado de materias primas

JARC reclama medidas para evitar el colapso del suministro de fertilizantes. - JARC
El aumento de los costes de producción derivado de los conflictos internacionales amenazan la viabilidad del sector ganadero, que reclama adoptar medidas para garantizar su supervivencia. Unió de Pagesos denunció ayer la precaria situación que está atravesando el vacuno de leche, ya que presión a la baja que sufren desde hace meses en los contratos de compra de leche, de hasta 2 céntimos el litro, ahora se debe sumar un encarecimiento de los costes, Así señalan que en los últimos días se han registrado subidas de más de un 20% de la gasolina, un encarecimiento que repercute también indirectamente en otros factores productivos como la alimentación animal. En este contexto, alerta, las explotaciones no son capaces de afrontar nuevas reducciones, y reclaman responsabilidad a la industria y la distribución para “garantizar la estabilidad y viabilidad al largo de toda la cadena” a través de mejoras contractuales que reflejen en proporción este aumento de los costes. También exigió a las administraciones “actuaciones firmes” para garantizar el cumplimiento de las leyes en la cadena alimentaria, evitar la destrucción de valor del producto y asegurar una remuneración justa. En esta línea, la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac), alertó de que “la práctica totalidad del transporte nacional de materias primas para alimentación animal y de piensos terminados es por carretera, lo que nos hace muy dependientes de los incrementos de los precios de los combustibles”. Asimismo, señaló que el sector está detectando ya tensiones en el mercado de determinados aditivos estratégicos, especialmente en el caso de la metionina, un aminoácido esencial para la formulación de piensos. Las dificultades logísticas internacionales y el aumento de los costes energéticos están generando retiradas de oferta, incrementos de precios y sobrecostes en su suministro, lo que añade presión adicional a la estructura de costes de las fábricas de alimentación animal. Asimismo, JARC, reclamó activar medidas urgentes para evitar un colapso del suministro de fertilizantes y una escalada del gasóleo, el gas y la electricidad que pone en riesgo la producción agraria.