ORIENTE
El FMI prevé una crisis ‘grande, global y asimétrica’ y alerta de sus secuelas
Lo atribuye a los daños en las infraestructuras y las disrupciones en el suministro. Pide a los países mayor independencia energética y a los bancos, paciencia

Imagen de un buque de carga navegando por el Golfo Pérsico.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) auguró ayer una ralentización de la economía global debido a la guerra de EEUU e Israel contra Irán “incluso en el escenario más optimista”. Así lo dijo la directora gerente del organismo Kristalina Georgieva, que prevé una crisis "grande, global y asimétrica".
“Si no hubiera sido por este choque, el mundo habría estado en un sitio mucho mejor que lo que indicaban nuestras proyecciones, pero ahora, incluso en el escenario más optimista tendremos un decrecimiento. ¿Por qué? Por el daño significativo a infraestructuras, disrupciones al suministro, bajada de la confianza y otros efectos alarmantes, que ya están surtiendo efecto”, apostilló. En octubre, el FMI calculaba un crecimiento de la economía global del 3,2%.
En el contexto de un alto el fuego frágil que no ha supuesto el paro de los ataques de Israel contra Líbano, Georgieva auguró que la interrupción de la cadena de suministros seguirá causando disrupciones durante un tiempo. En este sentido, recordó que la escasez de carburantes tiene efectos en el transporte, pero también en el turismo, “que están más interconectados que nunca”, y no olvidó la “inseguridad alimentaria” que también conllevan las disrupciones al transporte, con la amenaza del hambre para “45 millones de personas”.
En cualquier caso, Georgieva sí quiso subrayar algunas diferencias con la crisis del petróleo que en los años 70 arrastró a la economía global a una recesión que aún hoy se recuerda. Por ejemplo, el mix energético, en función del cual las fuentes renovables han empezado a tener un peso significativo en la producción de los países, se está convirtiendo en una “almohada” que amortigua el impacto de la crisis, si bien el petróleo “sigue siendo nuestro combustible principal”. Es por ello que Georgieva recomendó encarecidamente a los países que trabajen para alcanzar la “autonomía energética” que les permitiría esquivar con mayor comodidad crisis como la actual en Oriente Próximo.
Y en cuanto a cuestiones como el precio del dinero, la directora gerente del FMI recomendó a los bancos centrales que tengan paciencia para ver la evolución de los acontecimientos, pero advirtió que en caso de que la inflación se dispare deberían intervenir “con firmeza” con subidas del tipo de interés.