POLÍTICA
El PSC resalta la estabilidad política con el apoyo de ERC y Comuns
Destaca que han compartido el voto en 107 de sus 127 iniciativas legislativas. Defiende su capacidad para alcanzar acuerdos con diferentes grupos

El president Illa. - JORDI BEDMAR/GENERALITAT
El PSC ha reivindicado la “estabilidad” del Govern de la Generalitat que preside Salvador Illa, apoyándose en los datos de la actividad parlamentaria de la legislatura.
Los socialistas sostienen que la alianza con ERC y los Comuns, los dos partidos que facilitaron la investidura del president, se mantiene sólida al haber coincidido en el sentido del voto en el 84,3 por ciento de las iniciativas legislativas impulsadas en solitario por el Executiu o por el grupo PSC-Units.
Según las cifras facilitadas por el partido, de las 127 votaciones correspondientes a decretos ley, proyectos de ley y proposiciones de ley celebradas hasta el momento, los tres grupos han votado de forma coincidente en 107 ocasiones.
Desde el PSC aseguran que estos datos evidencian su apuesta por la “cultura del pacto”.
Los socialistas también destacan que, cuando las iniciativas han sido registradas conjuntamente con otros grupos parlamentarios, el grado de coincidencia con ERC y los Comuns asciende al 87,2%.
Además, remarcan que en aquellos casos en los que no han contado con el apoyo de ambos socios de investidura, han conseguido sacar adelante las propuestas gracias al respaldo de otras formaciones.
El PSC subraya igualmente su protagonismo en la actividad legislativa de la Cámara, al participar en 19 de las 22 proposiciones de ley registradas durante la legislatura.
En cuanto a la acción del Govern, los socialistas ponen el acento en la elevada tasa de aprobación de sus iniciativas.
El Executiu socialista ha presentado 68 decretos ley o proyectos y proposiciones de ley, de los cuales 47 ya se han sometido a votación y 46 han sido aprobados, mientras el resto continúa su tramitación parlamentaria.
Única derrota
La única derrota del Govern dirigido por Salvador Illa se produjo con el decreto destinado a aplazar la entrada en vigor del incremento de la tasa turística. La iniciativa decayó después de que Junts respaldara el aumento pactado entre el Executiu y los Comuns, pero no el aplazamiento acordado posteriormente. El Govern acabó impulsando un nuevo decreto que sí fue aprobado.