La justicia más próxima: las nuevas Oficinas de Justicia acercan los trámites y la resolución de conflictos a los municipios de Catalunya
Catalunya dispone de 898 oficinas que han evolucionado desde los antiguos juzgados de paz hacia las actuales Oficinas de Justicia en el Municipio. Este nuevo modelo de proximidad ofrece más servicios para la ciudadanía y nuevas herramientas para prevenir y resolver conflictos de manera más ágil y eficaz

De los 947 municipios catalanes, 898 cuentan actualmente con Oficinas de Justicia en el Municipio
Durante casi 170 años, la justicia de proximidad ha formado parte de la vida de muchos municipios catalanes, aunque para una parte de la ciudadanía sigue siendo una gran desconocida. Estos espacios, vinculados históricamente a la realidad de los pueblos y denominados juzgados de paz, se han transformado en las actuales Oficinas de Justicia en el Municipio: un servicio pensado para acercar la Administración de justicia a las personas que viven en poblaciones que no son suyo del partido judicial.
La idea es sencilla: que acceder a la justicia no implique siempre desplazarse a una ciudad con tribunal. El objetivo es que los ciudadanos puedan hacer determinados trámites, recibir orientación y encontrar vías para resolver conflictos cotidianos desde su mismo municipio.
La justicia de proximidad a las comarcas de Lleida
En Catalunya, esta red de proximidad tiene un alcance muy amplio. De los 947 municipios catalanes, 898 cuentan actualmente con Oficinas de Justicia en el Municipio. Eso significa que este servicio está presente en el 92,3% del territorio y da cobertura a 3,2 millones de personas, en torno al 40,4% de la población catalana.
En las comarcas de Lleida, la dotación de recursos humanos y materiales a las Oficinas de Justicia en el Municipio se consolida con la creación de nuevas agrupaciones diseñadas para fortalecer la organización territorial. En el marco de las competencias del Gobierno, ya cuenta con el visto bueno de los plenos municipales la agrupación con sede en Albatàrrec (que sumará Alfés, Alcanó y La Granadella), a la cual se unen las nuevas estructuras constituidas con sede en Artesa de Segre (junto con Àger, la Sentiu de Sió y Castelló de Farfanya) y Alguaire (con la Portella y Vilanova de Segrià).
Asimismo, se han constituido las agrupaciones integradas en los partidos judiciales de Solsona (con Sant Llorenç de Morunys) y de Cervera (con Sant Guim de Freixenet y Montornès de Segarra) para optimizar los servicios locales.
Finalmente, está proyectada la gran agrupación con cabecera en Guissona, pendiente de la respuesta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que conectará núcleos como Ciutadilla, Estaràs, Granyanella, Granyena de Segarra, Ivorra, Massoteres, Montoliu de Segarra, Nalec, Ossó de Sió, els Plans de Sió, Ribera d'Ondara, Sant Ramon, Talavera y Tarroja de Segarra. Con este despliegue se garantiza que la dispersión geográfica no sea un impedimento para acceder a una atención judicial especializada y próxima.
Prevenir conflictos y facilitar la resolución: la conciliación ante los jueces de paz
Una de las grandes apuestas del nuevo modelo es reforzar la prevención y la resolución de conflictos mediante vías alternativas al procedimiento judicial cuando la naturaleza del caso lo permita.
En muchas ocasiones, los problemas entre personas, vecinos o pequeños negocios pueden encontrar una solución mediante el diálogo y la conciliación. No todos los desacuerdos necesitan llegar a un procedimiento judicial largo o complejo.
La proximidad es precisamente uno de los principales valores de la justicia de paz. Los jueces y juezas de paz conocen el entorno en que desarrollan su función y forman parte de la realidad del municipio. Este conocimiento próximo puede ayudar a entender mejor determinadas situaciones y orientar la ciudadanía hacia la vía más adecuada para abordarlas.
En este sentido, los jueces de paz tendrán también un papel destacado en relación a uno de los medios adecuados de solución de controversias: la conciliación. Los y las juezas, con el soporte de las oficinas de justicia municipal, tienen competencia por conciliar en caso de conflictos entre los vecinos. Esta función favorece una justicia más próxima, ágil y orientada a resolver los problemas de las personas.
Menos desplazamientos y más servicios gracias a la tecnología
La transformación de este servicio pasa también por la incorporación de herramientas digitales que faciliten la relación entre la ciudadanía y la Administración de justicia.
Les nuevas oficinas judiciales en el municipio estarán conectadas con el sistema judicial y contarán progresivamente con recursos tecnológicos que permitirán hacer determinadas actuaciones por videoconferencia, gestionar sol•licitudes y facilitar la comunicación entre ciudadanos y órganos judiciales.
El objetivo es práctico: evitar desplazamientos innecesarios y conseguir que vivir en un municipio pequeño no suponga una dificultad añadida para acceder a la justicia.
Además, las oficinas podrán prestar soporte en otros trámites, como la recepción de solicitudes de asistencia jurídica gratuita o la gestión de peticiones dirigidas a los organismos competentes en materia de justicia.
Un servicio de proximidad que mira al futuro
El Gobierno impulsa el Plan de justicia de paz y de proximidad de Cataluña 2025-2028 para consolidar esta evolución mediante el despliegue de recursos. El plan se estructura alrededor de cuatro grandes ámbitos: organización, formación y difusión, espacios y tecnología.
Uno de los elementos clave será la creación y ampliación de agrupaciones de Oficinas de Justicia en el Municipio, que permitirán disponer de más soporte especializado y mejorar la capacidad de atención a la ciudadanía. La transformación también implica adaptar los espacios, reforzar los recursos tecnológicos y ofrecer formación a las personas vinculadas a este servicio.
Esta red de proximidad forma parte del tejido municipal catalán desde hace más de un siglo y medio. Ahora afronta una nueva etapa para responder a una sociedad diferente, más digital y con nuevas necesidades.
El objetivo es que la justicia sea alguna cosa más que acudir a un tribunal cuando hay un problema. Se trata de disponer de un servicio próximo que informe, oriente y ayude a encontrar soluciones desde el mismo territorio. Porque una justicia accesible empieza, muchas veces, en la puerta del lado.