BOIG PER TU
Se veía venir

‘Fatmagül’. Con ella empezó todo.
Era inevitable. El arrollador éxito de las telenovelas de producción turca en todo el mundo (incluso en la mismísima Venezuela, padre y madre de los culebrones junto a México, dominan la audiencia) tenía que desembocar en lo que acaba de ser presentado esta misma semana: Dramax, la plataforma centrada, única y exclusivamente, en este formato televisivo.
Detrás de Dramax está la Demirören Media Holding, la corporación de medios más importante de Turquía, y el propio gobierno de Erdogan, que ve en estas series la mejor promoción posible para su país. La plataforma, en streaming, web o app, ofrece más de 5.000 horas de contenido para saciar a los consumidores más compulsivos y a unos precios ciertamente competitivos: primera semana de uso gratuito y luego 5 euros mensuales por usuario y un pack de 9 para toda la familia.
Las series vienen dobladas (o subtituladas) en todos los idiomas incluido el castellano. Entre los títulos a escoger están los clásicos Fatmagül (el primer gran éxito en España) o Dulce venganza, además de los actuales Mi hija y Mujer.