La imagen del año
Reconozco que jamás habíamos visto nada igual por televisión. Sin duda va a ser una de las imágenes que se recordarán a lo largo del 2026, y eso que estamos en enero, y de temporadas venideras. En el tramo final del Barça-Oviedo cayó la mundial en forma de viento, lluvia y granizo. Salvo los que pudieron guarecerse, desde la primera gradería bajo el suelo de la segunda, apretujados cual lata de sardinas, aún aguantaron, pero el resto de los espectadores huyeron despavoridos hacia la salida más próxima, que tampoco hay tantas. Es lo que pasa cuando se va a un campo sin terminar y las condiciones climatológicas son adversas. ¿Todos? No, todos no. Los asistentes VIP del palco del Spotify, con Laporta dando ejemplo de estoicismo aguantaron como campeones. Y ahí vamos. ¿En vez de unas humildes toallas que les entregaron los empleados no podrían haberles facilitado unos plumas o unos paraguas? Pues no, ahí aguantando firmes los diez últimos minutos y los tres minutos de prolongación que decretó el árbitro. ¿Inconscientes? Seguro, pero falta de previsión, también.