Todos a por el Mundial
Aún no ha comenzado el Mundial de futbol y ya comenzamos a estar saturados del mismo. Más allá de la enésima salida de tono que pueda protagonizar Trump con la ya confirmada presencia de Irán en el torneo o en el debate de si Lamine Yamal debe jugar desde el primer partido de la primera fase o reservarse para octavos, el motivo del cansancio está en la machacona publicidad de las cadenas y plataformas para enganchar al personal. RTVE, que tiene derechos sobre algunos partidos: los de la selección patria y los importantes de las fases finales, nos recuerda muy mucho a Justo Molinero. Imagínenselo. “¿Los Mundiales? ¡Lo nuestro!” Movistar, que tiene bastantes, lo basa todo en su buen precio (por cierto que ya ha prescrito su oferta) y en la imagen de las estrellas que estarán en el campeonato; mientras DAZN presume de que tiene los 140 partidos que van a jugarse. O sea todos. Cantidad por encima de la calidad. Habrá que ver qué encaje de bolillos hace para poder cubrirlos todos en directo. En fin, que ustedes elijan bien. Un Mundial solo se ve cada cuatro años.