...Y una jornada menos
Bueno la situación no solamente no mejora sino que empeora para el Atlètic Lleida. Pensar que podía dar la sorpresa en el Narcís Sala ante el mejor equipo de la categoría, un Sant Andreu que va lanzado a por el ascenso directo, era un sueño que finalmente no se cumplió. Es como aquel dicho acuñado en los círculos taurinos, “lo que no puede ser no puede ser, y además es imposible”. Pues eso. En un ambiente festivo en el histórico campo de la barriada barcelonesa perdió. De manera honrosa si se quiere, pero derrota al fin y al cabo. Ambiente festivo y también hostil, pero no por parte de los aficionados locales, sino por el cerca del centenar de seguidores del Lleida CF, invitados por los cuadribarrados, que, en el primer tiempo, obligaron al colegiado a detener el partido y activar, por megafonía, el protocolo del buen comportamiento. Anécdotas al margen, el partido no tuvo color por la diferencia abismal entre unos y otros y, para acabarlo de rematar, Pau Torres, que evitó la goleada con sus intervenciones, regaló el gol al Sant Andreu en un error impropio de su constrastada categoría. El caso es que tan solo quedan nueve jornadas y los de Jordi López están ya a ocho puntos de la salvación absoluta que marca el Ibiza; y a seis del play out que está en manos del Valencia B. Y el domingo (11.30), la última bala en el Ramon Farrús, en su retorno a casa, ante el Poblense, el segundo clasificado y que también piensa en subir directo.