SEGRE

Creado:

Actualizado:

Ya ni nos acordamos de cuando analizamos desde este rincón una victoria del Atlètic Lleida. Y vamos a seguir sin acordarnos. No bastó con el estreno de la primavera en el Ramon Farrús, del que, como ya escribimos hace semanas, jamás debieron salir los de Cappont para emprender una aventura en el Camp d’Esports donde jamás fueron bien recibidos ni fueron capaces de adaptarse como locales. Esta vez, haciendo bueno aquello de que “a perro flaco, todo son pulgas”, tuvo que ser un fatídico tiempo añadido el que impidiese el triunfo de los de Jordi López. Un penalti a favor del Valencia B supuso el empate que deja las cosas igual de mal, o incluso peor, porque solo restan seis jornadas para el final y el play out, que está en manos valencianas, sigue a ocho puntos y la salvación, a diez. Y este domingo, sí, el del cambio de horario, toca visitar al Reus, un equipo que sueña, de hecho está ahí, con poder disputar el play off de ascenso. El Atlètic Lleida no pudo conseguir esa bola extra que tanto reclamaba su técnico. Matemáticamente, el seguir en la Segunda RFEF el próximo ejercicio aún es posible, sí, pero conseguirlo suena ya a una hazaña homérica, de esas que no suele darse en un deporte tan pragmático como es el fútbol. No lo tienen tan mal, es verdad, como el Lleida CF, su enemigo mortal en las redes sociales (porque fuera de ellas no lo percibo) que con su derrota ante la Montañesa ya es virtual equipo de la Lliga Elit.

tracking